{"id":7253,"date":"2022-04-07T11:23:46","date_gmt":"2022-04-07T11:23:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.icip.cat\/perlapau\/issue\/%issue_post%\/article\/verdad-y-negacion\/"},"modified":"2022-04-07T11:23:46","modified_gmt":"2022-04-07T11:23:46","slug":"verdad-y-negacion","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.icip.cat\/perlapau\/es\/articulo\/verdad-y-negacion\/","title":{"rendered":"Verdad y negaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>                <span id=\"square\"><\/span>                <span id=\"first-word\">En su pre\u00e1mbulo,<\/span> el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional declara: \u201cTeniendo presente que, en este siglo, millones de ni\u00f1os, mujeres y hombres han sido v\u00edctimas de atrocidades que desaf\u00edan la imaginaci\u00f3n y conmueven profundamente la conciencia de la humanidad\u201d (\u00a72); y \u201cDecididos a poner fin a la impunidad de los autores de esos cr\u00edmenes y a contribuir as\u00ed a la prevenci\u00f3n de nuevos cr\u00edmenes\u201d (\u00a75).            <\/p>\n<p> Hay pol\u00edticos y sectores importantes de la opini\u00f3n p\u00fablica que tienden a omitir las atrocidades del pasado y, en su lugar, adoptan el precepto del <em>punto final<\/em>, de modo que afrontan el presente y el futuro desde la perspectiva de un nuevo comienzo. Por lo tanto, el pasado se considera una verdad compleja e inconveniente que parece oscurecer el camino a seguir. Sin embargo, este enfoque responde a un concepto de verdad que no cumple con las convincentes prescripciones del derecho a la justicia plasmadas en la trilog\u00eda inclusiva de: <em>i<\/em>) el derecho a saber, <em>ii<\/em>) el derecho a interponer recursos y <em>iii<\/em>) el derecho a la reparaci\u00f3n. <\/p>\n<p> <b>La trilog\u00eda de la justicia<\/b> <\/p>\n<p> La trilog\u00eda de la justicia de los derechos fundamentales a saber, interponer recursos y reparar, desarrollada en el Conjunto de Principios para la Protecci\u00f3n y la Promoci\u00f3n de los Derechos Humanos mediante la Lucha contra la Impunidad<a href=\"articles_centrals\/article_central_2\/#ref\"><sup>1<\/sup><\/a> (en adelante, Conjunto de Principios) y los Principios y Directrices B\u00e1sicos de las Naciones Unidas sobre el Derecho de las V\u00edctimas a Interponer Recursos y Obtener Reparaciones<a href=\"articles_centrals\/article_central_2\/#ref\"><sup>2<\/sup><\/a> (en adelante, Principios y Directrices B\u00e1sicos) se ha convertido en la base del mandato del relator especial sobre la Promoci\u00f3n de la Verdad, la Justicia, la Reparaci\u00f3n y las Garant\u00edas de no Repetici\u00f3n, establecido inicialmente por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en 2011. Tiene el prop\u00f3sito de responder al sufrimiento de las v\u00edctimas de los actos de barbarie \u2013que, seg\u00fan la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, han indignado la conciencia de la humanidad\u2013 y, por lo tanto, reivindicar, a modo de m\u00e1xima aspiraci\u00f3n de la gente com\u00fan, el advenimiento de un mundo en el cual los seres humanos no sufran el miedo ni la necesidad. <\/p>\n<p>                        <cite class=\"cita-center\">                                                Hay pol\u00edticos y sectores de la opini\u00f3n p\u00fablica que consideran que el pasado es una verdad compleja e inconveniente que parece oscurecer el camino a seguir            <\/cite>                        <\/p>\n<p> Puede parecer que la trilog\u00eda de la justicia se dirige principalmente o incluso exclusivamente a una comunidad global preocupada por las condiciones de vida presentes y futuras y, por lo tanto, que pasa por alto los clamores y el sufrimiento del pasado. En este contexto, se revela la tensi\u00f3n entre la verdad y la negaci\u00f3n, pero no como algo latente, sino m\u00e1s bien como una caracter\u00edstica predominante. En el mismo contexto, me impresion\u00f3 la autoridad y el an\u00e1lisis profundamente humano expuesto por Stanley Cohen en su obra <em>States of Denial; Knowing about<\/em> <em>Atrocities and Suffering<\/em><a href=\"articles_centrals\/article_central_2\/#ref\"><sup>3<\/sup><\/a>. <\/p>\n<p> <b>Verdad y negaci\u00f3n, rendici\u00f3n de cuentas y reconocimiento<\/b> <\/p>\n<p> Con el tel\u00f3n de fondo del gran aumento del sufrimiento y de la conciencia del mismo, los criterios normativos de justicia incluidos en los instrumentos nacionales e internacionales salieron progresivamente a la palestra. El Conjunto de Principios y los Principios y Directrices B\u00e1sicos, mencionados anteriormente en relaci\u00f3n con la trilog\u00eda de la justicia, defienden la rendici\u00f3n de cuentas y el reconocimiento, con los consiguientes derechos y deberes, reflejados en el derecho inalienable a la verdad y el deber de preservar la memoria<a href=\"articles_centrals\/article_central_2\/#ref\"><sup>4<\/sup><\/a>. <\/p>\n<p> A su vez, en la medida en que estos derechos y deberes se promulgan e invocan progresivamente, los contrargumentos de negaci\u00f3n alcanzan niveles perniciosos en su sustancia y su vocabulario. Al describir sus formas elementales, Stanley Cohen distingui\u00f3 tres tipos de negaci\u00f3n: la <em>negaci\u00f3n literal<\/em>, como la afirmaci\u00f3n de que algo no sucedi\u00f3 o no es cierto; la <em>negaci\u00f3n interpretativa<\/em>, mediante el cambio de palabras y el uso de eufemismos; y la <em>negaci\u00f3n implicatoria<\/em>, que no pone en duda los hechos, sino m\u00e1s bien sus implicaciones psicol\u00f3gicas, pol\u00edticas y morales. Esta tipolog\u00eda de la negaci\u00f3n que afecta a pueblos y naciones, as\u00ed como a personas y grupos de personas, plantea cuestiones cruciales sobre la rendici\u00f3n de cuentas y el reconocimiento desde la perspectiva de los derechos de las v\u00edctimas a la reparaci\u00f3n y a la interposici\u00f3n de recursos. Si bien estos derechos se consideraban relacionados con reivindicaciones individuales, tanto los principios contra la impunidad como los principios de reparaci\u00f3n incluyen tambi\u00e9n a colectivos. Por lo tanto, las reparaciones simb\u00f3licas, como la petici\u00f3n p\u00fablica de disculpas y la construcci\u00f3n de monumentos conmemorativos, constituyen formas colectivas de satisfacci\u00f3n. No obstante, la provisi\u00f3n de bienes y servicios materiales para restaurar unas condiciones de vida dignas y asegurar la disponibilidad de instalaciones sanitarias y educativas tambi\u00e9n podr\u00eda servir de reparaci\u00f3n colectiva. <\/p>\n<p>                        <cite class=\"cita-center\">                                                La negaci\u00f3n plantea cuestiones cruciales sobre la rendici\u00f3n de cuentas y el reconocimiento desde la perspectiva de los derechos de las v\u00edctimas a la reparaci\u00f3n y a interponer recursos            <\/cite>                        <\/p>\n<p> Este enfoque tiende a evitar, de un modo deplorable, las implicaciones de la rendici\u00f3n de cuentas y las l\u00edneas divisorias entre la verdad y la negaci\u00f3n; por lo tanto, intenta equiparar, de forma oportunista, la econom\u00eda pol\u00edtica con la negaci\u00f3n. Una ilustraci\u00f3n de tal combinaci\u00f3n de econom\u00eda pol\u00edtica y oportunismo pol\u00edtico radica en la relaci\u00f3n entre los programas de reparaci\u00f3n y los programas de desarrollo. Tanto los pa\u00edses \u201cen desarrollo\u201d como los \u201cdesarrollados\u201d que afrontan reivindicaciones de reparaci\u00f3n tienden a sostener que el desarrollo <em>es<\/em> reparaci\u00f3n. De hecho, es tentador transitar de la reparaci\u00f3n al desarrollo. De este modo, se evita tener que afrontar cuestiones complejas y dolorosas relacionadas con la rendici\u00f3n de cuentas y el reconocimiento y no se interpreta la noci\u00f3n esencial de reparaci\u00f3n como un proceso orientado a las v\u00edctimas que mantiene viva su esperanza y la de los supervivientes ante la terrible situaci\u00f3n en la que se encuentran. <\/p>\n<p> \u00bfEn qu\u00e9 medida esta distorsi\u00f3n de los conceptos de rendici\u00f3n de cuentas y reconocimiento tiene un efecto significativo en la tensi\u00f3n dualista entre la <em>verdad<\/em> y la <em>negaci\u00f3n<\/em>? Una vez m\u00e1s, la tipolog\u00eda de la negaci\u00f3n presentada por Stanley Cohen presenta ideas relevantes, en la medida en que la noci\u00f3n de negaci\u00f3n implicatoria, aunque no cuestiona los hechos, plantea cuestiones sobre las implicaciones psicol\u00f3gicas, pol\u00edticas y morales. <\/p>\n<p> <b>El vocabulario de la verdad y la negaci\u00f3n; el caso de las desapariciones forzadas de la dictadura militar argentina<\/b> <\/p>\n<p> Tras una larga y ardua lucha en el \u00e1mbito pol\u00edtico y de derechos humanos de las Naciones Unidas, su Comisi\u00f3n de Derechos Humanos estableci\u00f3 en 1981 un Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias, b\u00e1sicamente con la tarea de recopilar, investigar y revelar informaci\u00f3n sobre las personas desaparecidas. Todos los \u201chechos\u201d y \u201ctemores\u201d en relaci\u00f3n con este vocabulario de verdad y negaci\u00f3n se detallan en los primeros dos documentos del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas(5). <\/p>\n<p>                        <cite class=\"cita-center\">                                                En el vocabulario de la verdad y la negaci\u00f3n, se debe recalcar la necesidad de poner <em>nombres<\/em>, no s\u00f3lo cifras, como principio imperativo e inclusivo ante las desapariciones forzadas            <\/cite>                        <\/p>\n<p> En el contexto de la verdad y la negaci\u00f3n, seleccionamos Argentina porque las ramas pol\u00edticas y diplom\u00e1ticas del gobierno de la dictadura militar de finales de la d\u00e9cada de 1970 y principios de la de 1980 desarrollaron manifiestamente la estrategia m\u00e1s fren\u00e9tica y sofisticada para hacer pasar los \u201chechos supuestos\u201d y las \u201cacusaciones orquestadas\u201d por falsos, fraudulentos y derivados de una acci\u00f3n <em>presuntamente llevada<\/em> a <em>cabo por los propios terroristas y subversivos.<\/em>En este sentido, Argentina sosten\u00eda que los extremistas fueron heridos en combate y que sus c\u00f3mplices se los llevaron consigo a morir; que los miembros que las organizaciones subversivas dejaban atr\u00e1s se escond\u00edan en las ciudades; o que las desapariciones eran el resultado de los secuestros a manos de los propios subversivos. <\/p>\n<p> El gobierno argentino tambi\u00e9n discrepaba rotundamente de lo que describ\u00eda como una <em>campa\u00f1a destructiva de difamaci\u00f3n, a<\/em> menudo \u201cfomentada\u201d desde el extranjero por \u201ctestigos\u201d falsos y que hab\u00eda que denunciar como insidiosa y totalmente carente de veracidad. El Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas incluy\u00f3 en sus informes una serie de nombres y datos sobre los <em>centros de detenci\u00f3n clandestinos<\/em>, entre ellos la infame Escuela Superior de Mec\u00e1nica de la Armada (ESMA). Las autoridades argentinas arguyeron que, en ese pa\u00eds, nunca hab\u00eda habido ning\u00fan centro secreto o clandestino bajo su responsabilidad. Por el contrario, sosten\u00edan que, en la lucha contra el terrorismo, las fuerzas de la ley y el orden hab\u00edan descubierto innumerables celdas secretas llamadas \u201cc\u00e1rceles del pueblo\u201d, controladas por las bandas terroristas; adem\u00e1s de servir para encerrar a empresarios, funcionarios y soldados, muchos de los cuales eran asesinados all\u00ed, se usaban con frecuencia para castigar y matar a miembros de las propias bandas, de acuerdo con las estrictas reglas punitivas contra la traici\u00f3n y deserci\u00f3n de sus miembros. <\/p>\n<p> En sus intercambios con las autoridades argentinas, el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas tambi\u00e9n plante\u00f3 <em>las presuntas desapariciones de menores de edad<\/em>. En este sentido, son bien conocidos los esfuerzos persistentes y valientes de las Abuelas de la Plaza de Mayo para encontrar el paradero de sus hijos y nietos y, en especial, sus hijas secuestradas cuando estaban embarazadas y que, al parecer, dieron a luz durante su cautiverio. Obviamente, las autoridades argentinas consideraban que, ante estos casos, hab\u00eda que cambiar de argumentaci\u00f3n, en lugar de acusar a bandas terroristas y subversivas. En este particular, se argument\u00f3 que exist\u00edan numerosas instancias dedicadas a la adopci\u00f3n y la acogida de los menores abandonados cuya identidad se desconoc\u00eda, como organismos y familias de acogida e instituciones sociales. Las autoridades argentinas argumentaban que muchos ni\u00f1os, de cualquier edad y pa\u00eds, eran abandonados o necesitaban atenci\u00f3n, aunque se desconociera por completo su identidad. <\/p>\n<p>                         <cite class=\"cita-center\">                                                La verdad tambi\u00e9n lleva consigo una cierta catarsis social necesaria y contribuye a evitar que se repita lo ocurrido en el pasado            <\/cite>                        <\/p>\n<p> En cuanto al vocabulario de la verdad y la negaci\u00f3n, se debe recalcar la necesidad de poner <em>nombres<\/em>, como principio imperativo e inclusivo ante las desapariciones forzadas en Argentina. No s\u00f3lo cuentan las cifras, sino tambi\u00e9n los nombres. En la b\u00fasqueda de personas desaparecidas, la identificaci\u00f3n de las personas por su <em>nombre<\/em> tiene una importancia crucial. Los criterios internacionales de derechos humanos afirman expl\u00edcitamente el derecho de toda persona a tener un nombre registrado por ley. Por ejemplo, la Convenci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Ni\u00f1o obliga a respetar el derecho de los menores de edad a preservar su identidad, lo que incluye la nacionalidad, el <em>nombre<\/em> y las relaciones familiares (art\u00edculo 8). <\/p>\n<p> <b>Recuerdos<\/b> <\/p>\n<p> En 1993, mientras finalizaba el estudio que me encargaron acerca del derecho de restituci\u00f3n, indemnizaci\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n para las v\u00edctimas de violaciones graves de los derechos humanos y las libertades fundamentales, cit\u00e9 en mis conclusiones y recomendaciones un extracto de una razonada conferencia de Jos\u00e9 (Pepe) Zalaquett, que ejerci\u00f3, entre muchos otros compromisos, como miembro de la Comisi\u00f3n Nacional de Verdad y Reconciliaci\u00f3n de Chile. Actualmente, unos treinta a\u00f1os despu\u00e9s, las palabras de Pepe Zalaquett son muy v\u00e1lidas y seguir\u00e1n siendo una premisa principal en el di\u00e1logo sobre la verdad y la negaci\u00f3n. Dec\u00eda as\u00ed: <\/p>\n<p> \u201cLa verdad se considera un valor absoluto e irrenunciable por muchas razones. Para proporcionar medidas de reparaci\u00f3n y prevenci\u00f3n, debe conocerse con claridad aquello que deber\u00eda ser reparado y prevenido. Adem\u00e1s, la sociedad no puede limitarse a borrar un cap\u00edtulo de su propia historia; no puede negar los hechos de su pasado, con independencia de que puedan estar sujetos a interpretaciones diversas. Ese vac\u00edo se llenar\u00eda de forma inevitable con mentiras o con versiones contradictorias o confusas del pasado. La unidad de una naci\u00f3n depende de una identidad compartida que, a su vez, depende en gran medida de una memoria compartida. La verdad tambi\u00e9n lleva consigo una cierta catarsis social necesaria y contribuye a evitar que se repita lo ocurrido en el pasado. <\/p>\n<p> Estas palabras seguir\u00e1n resonando poderosamente m\u00e1s all\u00e1 del fallecimiento de Pepe Zalaquett el 17 de febrero de 2020, tras un per\u00edodo marcado por graves problemas de salud. Le debemos una profunda gratitud. <\/p>\n<p id=\"ref\" class=\"referencia first-reference\"> 1. Documento de las Naciones Unidas E\/CN.4\/2005\/102 Add.1. <\/p>\n<p id=\"ref\" class=\"referencia\">2. Resoluci\u00f3n 60\/147 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 16 de diciembre de 2005. <\/p>\n<p id=\"ref\" class=\"referencia\">3. Stanley Cohen, <em>States of Denial; Knowing about Atrocities and Suffering<\/em> (2001), Cambridge, Polity Press. <\/p>\n<p id=\"ref\" class=\"referencia\">4. Principio 2 del Conjunto de Principios de las Naciones Unidas de Lucha contra la Impunidad. <\/p>\n<p id=\"ref\" class=\"referencia\">5. Los dos primeros documentos del Grupo de Trabajo de la ONU: Comisi\u00f3n de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, doc. E\/CN 4\/1435\/Add.1, de 16 de febrero de 1981, y doc. E\/CN 4\/1492, de 31 de diciembre de 1981. <\/p>\n<p> <b>SOBRE EL AUTOR<\/b><br \/>Theo van Boven es catedr\u00e1tico em\u00e9rito de Derecho Internacional en la Universidad de Maastricht (Pa\u00edses Bajos) y un referente internacional en la promoci\u00f3n de los derechos humanos. Ha desempe\u00f1ado, entre otros, los cargos siguientes: director de la Divisi\u00f3n de Derechos Humanos de las Naciones Unidas; Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la reparaci\u00f3n a las v\u00edctimas de violaciones graves de los derechos humanos; primer secretario del Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia; miembro del Comit\u00e9 de las Naciones Unidas para la Eliminaci\u00f3n de la Discriminaci\u00f3n Racial, y Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Tortura.<\/p>\n<p>Esta es una versi\u00f3n traducida del art\u00edculo publicado originalmente en ingl\u00e9s. <\/p>\n<p class=\"foto\"> <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/pablodavidflores\/2369125927\/in\/photolist-4BmoAK-5mvoBk-k44XF8-b5jsQ-SiDk2s-eaFfbJ-6d2YBZ-nvgLVb-pJDUE-9h5teA-zGBWoz-Yif1LK-uWB4BY-Yif1JR-4kXCrL-2NpHd5-7NfESv-37cZA6-6d76Dq-8wfPSS-S8tzk3-9RXCnK-bFfAnA-S8tyZU-Sngri4-akAzDD-Sngr3z-41ee75-Sb56Ea-yVJdm-sx5sB-jcegb-e1En7A-8ezRor-WdGxjd-wkYqSk-Pgr5tp-XAmnKA-W5uD5o-FxadX4-Lnhd6-Xuvrxc-24BVfkb-26Mm5Lv-UqZFWd-ByYhcW-23QcA3p-Dw9NsV-W5uDSq-WdGwLE%0Ac\">Fotograf\u00eda<\/a>\t\tFotos de los desaparecidos bajo la dictadura militar de 1976\u20131983, en la semana de conmemoraci\u00f3n del golpe de estado. Pasaje Santa Catalina, C\u00f3rdoba, Argentina.\t <\/p>\n<p class=\"gencat\">\u00a9 Generalitat de Catalunya<\/p>\n","protected":false},"featured_media":7284,"menu_order":3,"template":"","categories":[6],"class_list":["post-7253","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-articles-centrals"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v25.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Verdad y negaci\u00f3n - Revista Por la Paz<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.icip.cat\/perlapau\/es\/articulo\/verdad-y-negacion\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Verdad y negaci\u00f3n - Revista Por la Paz\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En su pre\u00e1mbulo, el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional declara: \u201cTeniendo presente que, en este siglo, millones de ni\u00f1os, mujeres y hombres han sido v\u00edctimas de atrocidades que desaf\u00edan la imaginaci\u00f3n y conmueven profundamente la conciencia de la humanidad\u201d (\u00a72); 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