{"id":7735,"date":"2023-05-02T07:01:58","date_gmt":"2023-05-02T07:01:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.icip.cat\/perlapau\/?post_type=article&#038;p=7735"},"modified":"2023-06-29T08:56:45","modified_gmt":"2023-06-29T08:56:45","slug":"etica-del-cuidado-para-mas-seguridad-y-justicia","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.icip.cat\/perlapau\/es\/articulo\/etica-del-cuidado-para-mas-seguridad-y-justicia\/","title":{"rendered":"\u00c9tica del cuidado para m\u00e1s seguridad y justicia\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"primer\"><strong>Existen pocos temas tan recurrentes en las conversaciones<\/strong> \u2013tanto p\u00fablicas como privadas\u2013 como la seguridad. En una sociedad cambiante, de pocas certidumbres y cada vez m\u00e1s diversa, el sentimiento de inseguridad y de miedo irrumpe de forma natural y constante en la ciudadan\u00eda. Es una reacci\u00f3n previsible hasta cierto punto en una situaci\u00f3n de cambio permanente. Al mismo tiempo, sin embargo, los contextos de incertidumbre son propicios para la aparici\u00f3n y el crecimiento de nuevos riesgos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La (in)seguridad en la era de la inmediatez y la complejidad<\/strong>&nbsp;<\/h3>\n\n\n\n<p>La perpetuaci\u00f3n y la amplificaci\u00f3n de problemas que afrontamos colectivamente abren la puerta a la irrupci\u00f3n y el crecimiento de determinados extremismos violentos, entendidos como actores de tendencias ideol\u00f3gicas diversas que legitiman el uso de la violencia contra sus enemigos declarados y que fundamentan sus discursos en una visi\u00f3n maniquea de la realidad. Puede que el mayor riesgo en este sentido, en las sociedades europeas actuales, provenga de la extrema derecha \u2013aunque otros extremismos violentos conocidos o por conocer seguramente tambi\u00e9n intentar\u00e1n obtener r\u00e9dito de la situaci\u00f3n social descrita\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, pues, la percepci\u00f3n de inseguridad puede perfectamente ser aprovechada y, de hecho, tambi\u00e9n promovida por cosmovisiones extremistas que apuntan a unos responsables claros de los miedos de las personas y seguidamente los declaran enemigos sobre los cuales es leg\u00edtimo utilizar la violencia. \u00c9sta es ya una situaci\u00f3n preocupante en el presente, cuya evoluci\u00f3n se acelerar\u00e1 en un contexto de miedo creciente y de necesidad de hacer justicia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La seguridad suele entenderse como la gesti\u00f3n ciudadana de la delincuencia y poco en otros \u00e1mbitos como el personal, la red emocional, la precariedad laboral, la crisis alimentaria, la enfermedad, los conflictos b\u00e9licos<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El papel de las redes sociales en esta percepci\u00f3n de inestabilidad tambi\u00e9n es especialmente relevante, ya que difunden y amplifican versiones que contribuyen a la polarizaci\u00f3n t\u00f3xica y, a la vez, acortan la caducidad de los hechos y generan una mayor incertidumbre, con lo que se consolida la base de la era de la inmediatez. En esta nueva realidad comunicativa, los medios generalistas a menudo tambi\u00e9n entran en la espiral de la simplificaci\u00f3n comunicativa y los an\u00e1lisis superficiales, factores que contribuyen a la inercia social de b\u00fasqueda de soluciones \u00abf\u00e1ciles\u00bb y r\u00e1pidas para situaciones complejas y multidimensionales.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de estar ante uno de los momentos m\u00e1s seguros de la historia de la humanidad, crece la percepci\u00f3n de inseguridad. Son muchos los elementos que hoy en d\u00eda nos provocan miedos, angustias e incertidumbres y, si no tenemos a nuestro alcance recursos para sostenerlos, pueden alterarnos en gran medida las percepciones cotidianas y mermar nuestro bienestar m\u00e1s all\u00e1 de los riesgos concretos existentes. Al fin y al cabo, e independientemente de c\u00f3mo se entienda, la seguridad condiciona la libertad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El modelo p\u00fablico de gesti\u00f3n de la inseguridad<\/strong>&nbsp;<\/h3>\n\n\n\n<p>Estamos muy preocupadas por la inseguridad relacionada con el civismo y el delito, pero realmente poco ocupadas por la seguridad en t\u00e9rminos generales<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Es por ello que la seguridad \u2013tanto en el \u00e1mbito p\u00fablico como en el privado\u2013 suele entenderse como la gesti\u00f3n ciudadana de la delincuencia y poco en otros \u00e1mbitos como el personal, la red emocional, la precariedad laboral, la crisis alimentaria, la enfermedad, los conflictos b\u00e9licos, y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay varias estrategias posibles para gestionar la inseguridad y para desarrollar pol\u00edticas desde una \u00f3ptica de seguridad integral. Desgraciadamente, la tendencia mayoritaria es responder a los miedos de la ciudadan\u00eda con grandes amenazas \u2013que, parad\u00f3jicamente, causan miedo\u2013, al tiempo que se promueve la cultura del castigo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El modelo punitivista de \u00abel que la hace la paga\u00bb evidencia que las instituciones y los sistemas tambi\u00e9n se vuelven provocadores o perpetuadores de violencias, las cuales tienden a retroalimentarse<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Las medidas caracter\u00edsticas de este modelo son las que buscan reforzar la v\u00eda estrictamente punitivista y retributiva \u2013\u00abel c\u00f3digo penal y el castigo nos salvar\u00e1n de todos los males, los propios y los ajenos\u00bb\u2013. Se trata de una estrategia pol\u00edtica de seguridad tradicional, basada en un sistema binario de amigo-enemigo, que no humaniza, que no contempla las relaciones ni la complejidad multicausal y que, por lo tanto, supone una escenificaci\u00f3n altamente ineficaz para mejorar la calidad de vida de las personas.&nbsp;M\u00e1s bien al contrario, las consecuencias de la implementaci\u00f3n de este paradigma son la acentuaci\u00f3n de las desigualdades y la segregaci\u00f3n, as\u00ed como una polarizaci\u00f3n creciente en relaci\u00f3n con cada vez m\u00e1s ejes de dominaci\u00f3n. Construye una realidad artificial de blanco y negro, de buenos y malos, y dibuja un mundo que aparentemente es simple cuando, paralelamente, complica la vida diaria y la convivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Este modelo punitivista de \u00abel que la hace la paga\u00bb evidencia que las instituciones y los sistemas tambi\u00e9n se vuelven provocadores o perpetuadores de violencias, las cuales tienden a retroalimentarse. Implica, al mismo tiempo, una renuncia a la responsabilidad colectiva y a la posibilidad de prevenir y gestionar las violencias mediante la identificaci\u00f3n y el abordaje de sus diversas causas \u2013sobre todo sociales\u2013. Se trata de un modelo que potencia el individualismo por encima de una perspectiva de cuidado y ayuda mutua; un paradigma que niega la construcci\u00f3n compartida y que renuncia a mirar a quien tendr\u00eda que estar en el centro: las v\u00edctimas. Este conjunto de constataciones nos lleva a plantear alternativas al modelo meramente retributivo (o de venganza), a optar por modelos que incluyan como objetivo principal y real el ofrecimiento de oportunidades de socializaci\u00f3n constructiva.<\/p>\n\n\n\n<p>La mera aplicaci\u00f3n de un punitivismo de castigos \u00abejemplares\u00bb como v\u00eda de disuasi\u00f3n nos destapa a gobernantes impotentes ante las situaciones descritas. Decisores incapaces de afrontar la complejidad de los fen\u00f3menos sociales de forma integral y decisores que \u2013voluntaria o involuntariamente\u2013 terminan legitimando las percepciones de miedo e inseguridad. Desde la gesti\u00f3n p\u00fablica, ir a remolque de las voces que piden m\u00e1s y mayores penas y que no soportan nivel alguno de riesgo en sus vidas supone la dimisi\u00f3n respecto a la responsabilidad de construcci\u00f3n social amplia y positiva. Provocar o hacer seguidismo de las demandas punitivas hace perder profundidad en el an\u00e1lisis de los problemas y acepta impl\u00edcitamente cierta infantilizaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda, promoviendo falsas creencias sobre sociedades absolutamente protegidas de todos los males.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Dise\u00f1ar la pol\u00edtica p\u00fablica desde la ansiedad y la victimizaci\u00f3n no es recomendable ni deber\u00eda ser admisible: pone en jaque nuestra convivencia pac\u00edfica y la cohesi\u00f3n social<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esta sobreactuaci\u00f3n de los poderes p\u00fablicos es un modo de gesti\u00f3n que renuncia al abordaje a largo plazo y que acepta ser un actor solo reactivo, condicionado por las emociones m\u00e1s b\u00e1sicas de ciertos sectores. Dise\u00f1ar la pol\u00edtica p\u00fablica desde la ansiedad y la victimizaci\u00f3n no es recomendable ni deber\u00eda ser admisible. La evidencia nos se\u00f1ala que no aumenta la percepci\u00f3n de seguridad ni mejora los \u00edndices objetivos. Contrariamente, pone en jaque nuestra convivencia pac\u00edfica y la cohesi\u00f3n social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La propuesta alternativa, inclusiva y que va m\u00e1s all\u00e1 del corto plazo requiere estrategias radicalmente diferentes. Hace falta responsabilidad y valent\u00eda, pedagog\u00eda y construcci\u00f3n compartida cuando las l\u00edneas de acci\u00f3n sean impopulares. Dejarse llevar por sentimientos, sensaciones y voluntades de venganza para afrontar los retos en seguridad y justicia conduce a alimentar modelos que contribuyen al recorte y retroceso de derechos y libertades. La sociedad diversa, cambiante y acelerada que tenemos exige aproximaciones integrales y abordajes complejos que incluyan a todos los actores sociales, no exclusivamente a los policiales. Cualquier soluci\u00f3n m\u00e1gica o simple, o bien es una equivocaci\u00f3n o bien es una trampa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La necesidad de una coproducci\u00f3n de pol\u00edticas desde la cultura de paz<\/strong><strong><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Las pol\u00edticas p\u00fablicas deben tener como objetivo reforzar y mejorar la red de apoyo, la interrelaci\u00f3n y el reconocimiento de la vecindad, y el trabajo para la igualdad de derechos y oportunidades. Para alcanzarlo, hay que abogar por la promoci\u00f3n de una pol\u00edtica multiagencial, en la cual la acci\u00f3n pol\u00edtica y la acci\u00f3n social vayan de la mano, y se debe apostar por la protecci\u00f3n colectiva a partir de la cultura del cuidado, en contraposici\u00f3n con la cultura del castigo que alimenta la pol\u00edtica del \u00abcontrol social\u00bb y del juicio moral.<\/p>\n\n\n\n<p>Trabajar por un modelo integral y colaborativo en nuestras calles, pueblos y ciudades supone ceder un especial protagonismo a la coproducci\u00f3n y la coordinaci\u00f3n en cuestiones como el dise\u00f1o ambiental, los programas de ocio o la reparaci\u00f3n del desorden f\u00edsico. Es fundamental una participaci\u00f3n ciudadana que se desarrolle de distintas formas, directas o indirectas, y que promocione herramientas v\u00e1lidas como las marchas exploratorias<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a> y la implicaci\u00f3n en los espacios p\u00fablicos y en b\u00fasquedas cualitativas. Esto implica trabajar con las personas que se hallan en situaci\u00f3n de m\u00e1s vulnerabilidad, porque contin\u00faa siendo un reto la democratizaci\u00f3n de las voces, la redefinici\u00f3n de las relaciones de poder y la correcci\u00f3n de sesgos de representatividad en la participaci\u00f3n ciudadana, tanto en la determinaci\u00f3n de indicadores en las encuestas como en la extensi\u00f3n de herramientas colaborativas reales y sistem\u00e1ticas en los barrios.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La sociedad diversa, cambiante y acelerada que tenemos exige aproximaciones integrales y abordajes complejos que incluyan a todos los actores sociales, no exclusivamente a los policiales<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Una mayor y m\u00e1s consistente cohesi\u00f3n social extender\u00e1 el paradigma de cooperaci\u00f3n a partir de la diferencia y reducir\u00e1 el individualismo y la competencia a la que nos someten a menudo los ritmos de diferentes actores de influencia.&nbsp;Las sociedades con mayor red y con una cohesi\u00f3n interna m\u00e1s s\u00f3lida, por un lado, son sociedades donde los factores desencadenantes de las inseguridades est\u00e1n menos presentes y, por el otro, son sociedades m\u00e1s resilientes a la adversidad, menos propensas a las percepciones subjetivas de inseguridad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para tender hacia este escenario es una gran oportunidad partir del \u00e1mbito local, ya que tiene un papel clave en la provisi\u00f3n de seguridad y justicia. Por ejemplo, por medio de las ordenanzas de convivencia y civismo como herramientas de transformaci\u00f3n y no como extensiones subsidiarias del c\u00f3digo penal, como ha sucedido durante mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, esta apuesta debe partir de una \u00f3ptica feminista, mirada que desde hace d\u00e9cadas se\u00f1ala los v\u00ednculos entre lo local y lo global y entre lo personal \u2013cotidiano\u2013 y lo pol\u00edtico. El feminismo defiende que las cuestiones relacionadas con la intimidad \u00abtienen una gran importancia pol\u00edtica en la medida que su forma y su naturaleza est\u00e1n determinadas por relaciones de poder que se desarrollan en distintos contextos, desde el hogar hasta la econom\u00eda pol\u00edtica mundial.\u00bb<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Del mismo modo, la teor\u00eda de pol\u00edtica exterior feminista que se desarrolla desde las relaciones internacionales tiene mucho recorrido en seguridad interior y local, tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En las sociedades con mayor red y cohesi\u00f3n interna los factores desencadenantes de las inseguridades est\u00e1n menos presentes: son sociedades m\u00e1s resilientes a la adversidad<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Desde la pol\u00edtica p\u00fablica responsable, hay que trabajar con el prop\u00f3sito de fortalecer comunidades y redes con el fin de construir sociedades seguras, que proporcionen cuidado, con capacidades para disuadir buena parte de las inseguridades y los da\u00f1os. No se trata de sobrerresponsabilizar a la ciudadan\u00eda, pero s\u00ed de apostar por la cultura del compromiso y por una sociedad que tenga recursos para transformar los conflictos en oportunidades, que promueva un aut\u00e9ntico arraigo y una construcci\u00f3n de identidades compartidas e igualitarias. Como ejemplo, las pol\u00edticas de mejora de barrios que han articulado la redistribuci\u00f3n y la acci\u00f3n comunitaria han mostrado un impacto positivo en los niveles de seguridad.<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hay que tener presente que perder de vista la \u00e9tica del cuidado y la cultura de paz al tiempo que se promueve la implicaci\u00f3n ciudadana podr\u00eda incrementar el <em>vigilantismo<\/em> y los polic\u00edas de balc\u00f3n<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a> (patrullas vecinales, somatenes<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a>), din\u00e1micas que a menudo se fundamentan en principios de discriminaci\u00f3n y venganza o que confunden los conflictos de convivencia con los problemas de violencia y terminan convirti\u00e9ndose en herramientas para mantener \u00f3rdenes morales.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Por un nuevo abordaje de la seguridad y la justicia<\/strong>&nbsp;<\/h3>\n\n\n\n<p>Es necesario que existan pol\u00edticas p\u00fablicas de seguridad y justicia con mirada hol\u00edstica, con atenci\u00f3n a las causas y sin limitarnos a reaccionar ante las consecuencias visibles. Sin desocuparnos del corto plazo, se necesita una mirada larga.<\/p>\n\n\n\n<p>De igual forma, la (in)seguridad no se puede entender como aquello que pasa cuando hay una v\u00edctima. Abordar la seguridad implica gestionar cuestiones personales y sociales al mismo tiempo, a menudo de ra\u00edz sist\u00e9mica e institucional. Desde esta misma l\u00f3gica, una buena parte de la seguridad y de su percepci\u00f3n subjetiva tiene que ver con qu\u00e9 hacemos como sociedad con las personas que han cometido delitos, c\u00f3mo prevenimos la reincidencia y c\u00f3mo promovemos la resocializaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de las penas privativas de libertad. Es decir, buena parte de la percepci\u00f3n de seguridad recae en qu\u00e9 hacemos en el \u00e1mbito de la justicia con quienes han incumplido el c\u00f3digo penal.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Perder de vista la \u00e9tica del cuidado y la cultura de paz al tiempo que se promueve la implicaci\u00f3n ciudadana podr\u00eda incrementar el <em>vigilantismo<\/em> y los polic\u00edas de balc\u00f3n<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Como se ha comentado, tenemos un escenario eminentemente retributivo que se mantiene incluso sabiendo que la mayor amenaza de pena no garantiza una menor comisi\u00f3n de delitos y, al mismo tiempo, sabiendo que la reinserci\u00f3n en la sociedad desde una privaci\u00f3n de libertad con exclusiva orientaci\u00f3n al castigo es enormemente dif\u00edcil. La urgencia por gestionar episodios violentos no puede apaciguar la mirada larga que requiere hacer pol\u00edtica. Asimismo, hay que tener presente que la vocaci\u00f3n \u00fanica para una neutralizaci\u00f3n temporal de los posibles peligros (preso en prisi\u00f3n durante un tiempo limitado) acaba delimitando una vocaci\u00f3n de reparaci\u00f3n real de la v\u00edctima y de reinserci\u00f3n tambi\u00e9n real y progresiva del victimario en la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por todo ello, hay que repensar el actual paradigma mayoritario de seguridad y de justicia, y hacer una transici\u00f3n de la pol\u00edtica del odio a la pol\u00edtica del amor, tanto en las dimensiones p\u00fablicas como en las privadas:<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, hay que extender como signo identitario la cultura de la paz, una cultura que facilite la gesti\u00f3n alternativa de conflictos y que apueste por una justicia restaurativa. No existe ning\u00fan estudio emp\u00edrico, ni ninguna experiencia, que demuestre que el mundo ser\u00e1 m\u00e1s seguro exclusivamente con m\u00e1s punitivismo, m\u00e1s retribuci\u00f3n, m\u00e1s mano dura y m\u00e1s prisiones. Es del todo indispensable transitar desde este modelo a uno de restaurativo, para avanzar hacia una sociedad m\u00e1s cohesionada, humanista y donde los valores del cuidado lo impregnen todo: desde la prevenci\u00f3n hasta la gesti\u00f3n y la intervenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La urgencia por gestionar episodios violentos no puede apaciguar la mirada larga que requiere hacer pol\u00edtica. Hay que fortalecer otros actores institucionales y comunitarios que trabajan d\u00eda tras d\u00eda con las personas m\u00e1s afectadas por las violencias<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, la seguridad en nuestra sociedad no deber\u00eda ser una competencia atribuida a la polic\u00eda, o no solo de la polic\u00eda. La seguridad en toda su amplitud es corresponsabilidad de todas las disciplinas que afectan a las personas, con especial \u00e9nfasis en la actividad preventiva que garantice situaciones de desarrollo personal sanas e identificadas con la sociedad a la que pertenecen. En este sentido, hay que invertir en pol\u00edtica social y fortalecer otros actores institucionales y comunitarios que trabajan d\u00eda tras d\u00eda con las personas m\u00e1s afectadas por las violencias.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, las v\u00edctimas tienen que estar en el centro del sistema y esto significa que hay que identificar cu\u00e1les son las v\u00edas m\u00e1s efectivas para escucharlas y repararlas por los da\u00f1os sufridos. \u00bfEl castigo del victimario tiene un efecto reparador en las v\u00edctimas? La evidencia tambi\u00e9n nos dice que no.&nbsp;Cuando hay una actividad delictiva, la prioridad de acci\u00f3n tiene que pasar por una justicia restaurativa en la que la v\u00edctima tome el protagonismo y se traspase el peso de la acci\u00f3n a la reparaci\u00f3n, por delante de la retribuci\u00f3n. Este marco de acci\u00f3n se enfoca en las necesidades personales y, a la vez, promueve y ofrece oportunidades en el plano de un desarrollo emp\u00e1tico que aumenta la probabilidad de reinserci\u00f3n en lo que respecta a las personas autoras de delitos. Procesos de mediaci\u00f3n, facilitaci\u00f3n y acci\u00f3n comunitaria son necesarios para una implementaci\u00f3n generalizada de este enfoque.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de partida que supone la aceptaci\u00f3n de estos tres pilares de la seguridad individual y colectiva, hay que enfocarse hacia la prevenci\u00f3n de la inseguridad y la \u00abprovenci\u00f3n\u00bb<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a> de los conflictos, sobre las causas de estos y desde los derechos humanos y la justicia global. Es un enfoque de fundamento \u00e9tico, pero tambi\u00e9n necesario por criterios de responsabilidad hacia todos los ciudadanos y ciudadanas por la obligada b\u00fasqueda de eficacia en el reto de construir sociedades colectivamente m\u00e1s seguras y justas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.icip.cat\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/ICIP_Enquesta2022_Online.pdf\">Encuesta ICIP 2022 \u201cConviv\u00e8ncia i cohesi\u00f3 a Catalunya<\/a>\u201d, publicada en marzo de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Las marchas exploratorias son una metodolog\u00eda feminista participativa y din\u00e1mica. El objetivo es detectar aspectos urbanos que afectan a la percepci\u00f3n de seguridad o de inseguridad y otros par\u00e1metros para analizar la calidad urbana de forma m\u00e1s general, as\u00ed como de qu\u00e9 forma el dise\u00f1o y la gesti\u00f3n del espacio p\u00fablico pueden mejorar nuestra vida diaria. El concepto de marchas exploratorias fue desarrollado en Canad\u00e1, en 1989, por el Comit\u00e9 de Acci\u00f3n de la regi\u00f3n metropolitana de Toronto en respuesta a la violencia ejercida contra las mujeres y la infancia(METRAC). Ver la p\u00e1gina web https:\/\/equalsaree.org\/<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Conway, M. <a href=\"https:\/\/www.icip.cat\/perlapau\/es\/articulo\/la-seguridad-nacional-y-los-cuidados-dos-caras-de-la-misma-moneda\/\">\u201cLaseguridad nacional y los cuidados: dos caras de la misma moneda\u201d<\/a>, en el monogr\u00e1fico Reorientando la seguridad desde el feminismo, revista Por la Paz, n\u00famero 39, enero de 2021.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Harada, M., &amp; Smith, D. M. <em>Pol\u00edtica distributiva i delinq\u00fc\u00e8ncia<\/em>.&nbsp;Disponible en SSRN 3392733, 2021.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cuando un ciudadano se erige en autoridad para juzgar o determinar si una conducta es adecuada o no, y act\u00faa en consecuencia, en lugar de avisar a los cuerpos de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> Los somatenes son campesinos que se autoorganizaban para vigilar y evitar los robos en sus campos. El origen del nombre son los antiguos somatenes, organizaci\u00f3n paramilitar de autoprotecci\u00f3n civil que defend\u00eda la tierra en tiempos de conflicto b\u00e9lico.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn7\" href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> \u00abProvenir\u00bb significa proveer a las personas y a los grupos de las aptitudes necesarias para afrontar un conflicto. La&nbsp;<a href=\"https:\/\/escolapau.uab.cat\/ca\/provencio\/\">provenci\u00f3n<\/a><em>&nbsp;<\/em>se diferencia de la prevenci\u00f3n de conflictos en que su objetivo no es evitar el conflicto, sino aprender c\u00f3mo afrontarlo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo ha sido traducido del original, en catal\u00e1n. <\/p>\n","protected":false},"featured_media":7772,"menu_order":5,"template":"","categories":[30],"class_list":["post-7735","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-centrales"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v25.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>\u00c9tica del cuidado para m\u00e1s seguridad y justicia\u00a0 - Revista Por la Paz<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"La autora Noe Ayguasenosa defiende abordar la seguridad y la justicia desde la \u00e9tica del cuidado y la cultura de paz.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.icip.cat\/perlapau\/es\/articulo\/etica-del-cuidado-para-mas-seguridad-y-justicia\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00c9tica del cuidado para m\u00e1s seguridad y justicia\u00a0 - 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