{"id":7917,"date":"2025-01-20T12:11:14","date_gmt":"2025-01-20T12:11:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.icip.cat\/perlapau\/?post_type=article&#038;p=7917"},"modified":"2025-01-27T16:36:41","modified_gmt":"2025-01-27T16:36:41","slug":"el-dia-a-dia-en-el-libano-sobrevivir-a-las-continuas-catastrofes-provocadas-por-el-hombre","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/www.icip.cat\/perlapau\/es\/articulo\/el-dia-a-dia-en-el-libano-sobrevivir-a-las-continuas-catastrofes-provocadas-por-el-hombre\/","title":{"rendered":"El d\u00eda a d\u00eda en el L\u00edbano: Sobrevivir a las continuas cat\u00e1strofes provocadas por el hombre"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"primer\"><strong>Me ha costado mucho escribir este art\u00edculo sobre el rol de las mujeres libanesas en la di\u00e1spora.<\/strong> Empec\u00e9 a pensar en la paz y la reconstrucci\u00f3n, pero termin\u00e9 en un lugar muy oscuro de mi mente. \u00bfPaz con qui\u00e9n? \u00bfPaz c\u00f3mo? \u00bfQu\u00e9 tipo de reconstrucci\u00f3n es posible? \u00bfC\u00f3mo podemos conseguir la paz con un grupo de pol\u00edticos que dejaron explosivos en el puerto durante seis a\u00f1os y utilizaron nuestras casas como escudos para las armas? \u00bfC\u00f3mo podemos recuperarnos de la fallida bancaria del siglo? \u00bfC\u00f3mo podemos superar las p\u00e9rdidas materiales y humanas que ha provocado este sistema pol\u00edtico? Dudaba de si escribir este art\u00edculo, pero luego decid\u00ed que, si ahora mismo la paz y la reconstrucci\u00f3n no son una opci\u00f3n, al menos debo relatar la historia y compartir el doloroso viaje que hemos hecho hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo era la \u00faltima persona de la que se habr\u00eda esperado que abandonara el L\u00edbano. De hecho, durante muchos a\u00f1os me hab\u00eda dedicado a convencer a amistades y compa\u00f1eros para que regresaran a Beirut. Estaba convencida de que colectivamente pod\u00edamos desafiar y reformar un sistema centenario de gobierno opresivo y violento. S\u00ed que lo desafiamos, pero no pudimos reformarlo. Hab\u00eda muchas personas como yo: mis amigos \u00edntimos y aliados estaban todos igualmente comprometidos con el L\u00edbano, dedic\u00e1bamos nuestras vidas a este hermoso pa\u00eds. No era totalmente altruista, el L\u00edbano nos daba mucho a cambio: ten\u00edamos un sentido y un hogar, compart\u00edamos la lucha y la solidaridad; sent\u00edamos que era nuestro momento de romper el ciclo generacional de trauma, corrupci\u00f3n, sectarismo y abuso. Lo har\u00edamos mejor por nuestros hijos, nuestros estudiantes y nuestros padres. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero 2020 lleg\u00f3 y trajo no solo la explosi\u00f3n del puerto, sino tambi\u00e9n la mayor crisis financiera del siglo provocada por el hombre. Perdimos nuestras casas, hospitales, escuelas y restaurantes en la explosi\u00f3n. Perdimos todos nuestros ahorros. S\u00ed, lo hab\u00e9is le\u00eddo bien: los bancos hab\u00edan concedido pr\u00e9stamos al gobierno corrupto durante tanto tiempo que quebraron y suspendieron pagos. Cada d\u00f3lar ahorrado carec\u00eda de valor en un pa\u00eds con una inflaci\u00f3n alimentaria cercana al 500&nbsp;%.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que me fui. La mayor\u00eda lo hicimos; algunas se quedaron. Cuando llegu\u00e9 a Barcelona, me di cuenta de que nuestra experiencia no era \u00fanica. Muchas mujeres migrantes huyen de realidades similares tambi\u00e9n duras; muchas activistas no son capaces de transformar sus pa\u00edses. De hecho, en todo el mundo, la movilizaci\u00f3n feminista colectiva es atacada, cada vez m\u00e1s. En este mundo de opresi\u00f3n creciente, apenas o\u00edmos hablar de las vidas de las mujeres que lo arriesgan todo y que pierden sus batallas a favor de la democracia y los derechos humanos. Sabemos muy poco de esos pa\u00edses abandonados a su suerte entre pobreza y destrucci\u00f3n porque los se\u00f1ores de la guerra se niegan a construir realmente una versi\u00f3n inclusiva de la paz. Este art\u00edculo trata sobre un pa\u00eds, el L\u00edbano, gobernado por se\u00f1ores de la guerra que llegaron a acuerdos de paz solo para mantenerse en el poder, y con los que no puede haber ninguna paz inclusiva ni ninguna recuperaci\u00f3n adecuada. No hay paz ni recuperaci\u00f3n sin que se rindan cuentas por los cr\u00edmenes masivos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El L\u00edbano es un pa\u00eds gobernado por se\u00f1ores de la guerra que llegaron a acuerdos de paz solo para mantenerse en el poder, y con los que no puede haber ninguna paz inclusiva ni ninguna recuperaci\u00f3n adecuada<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cuando viv\u00eda en Beirut, ten\u00eda una voz muy potente y un gran sentido de claridad. Por aquel entonces no era del todo consciente, pensaba que estaba angustiada y enfadada. Parte de ello, por supuesto, era enfado: te enfadas cuando vives a merced de un sistema sectario centenario gobernado por un pu\u00f1ado de se\u00f1ores de la guerra. Te enfadas cuando el sector p\u00fablico que deber\u00eda protegerte te discrimina como mujer en todos los aspectos de tu vida privada y p\u00fablica. Te enfadas cuando esos se\u00f1ores de la guerra se unen para provocar una de las mayores fallidas econ\u00f3micas del siglo provocadas por el hombre. Y te enfadas cuando te das cuenta de que hab\u00edan almacenado explosivos conscientemente en el puerto durante a\u00f1os antes de que te explotaran en la cara. Siempre hab\u00eda pensado que el enfado era un impulso importante para pasar a la acci\u00f3n, hasta el punto que sol\u00eda empezar mis clases preguntando a los alumnos qu\u00e9 les hac\u00eda enfadar para entender qu\u00e9 les llevaba a pasar a la acci\u00f3n. Todas est\u00e1bamos muy enfadadas, pero \u00e9ramos fuertes y ten\u00edamos las cosas claras, y est\u00e1bamos <em>totalmente<\/em> movilizadas contra <em>todos ellos,<\/em> que nos estaban arruinando la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de una revoluci\u00f3n aplastada, no estoy segura de si constituimos una di\u00e1spora o incluso de lo que eso significa para las mujeres que huyeron del L\u00edbano. Lo que s\u00ed s\u00e9 es que las fronteras y los husos horarios son reales y que nos impiden estar juntas f\u00edsicamente. Mis recuerdos de manifestarme hombro con hombro son un doloroso recordatorio de que tuvimos que tomar la decisi\u00f3n de caminar solas, en un nuevo pa\u00eds. <\/p>\n\n\n\n<p>Irnos era el \u00faltimo mecanismo de supervivencia que ten\u00edamos contra una clase pol\u00edtica tan obstinada en matar a su propia gente. S\u00e9 que muchas se han quedado en el L\u00edbano, voluntaria o involuntariamente, y que merecen nuestra solidaridad y atenci\u00f3n, pero este art\u00edculo trata de las que se fueron y que, al marcharse, perdieron toda oportunidad de volver a manifestarse juntas. A lo largo de los a\u00f1os hicimos tantas protestas que a\u00fan puedo notar el olor del gas lacrim\u00f3geno, el sudor y la sangre, los neum\u00e1ticos ardiendo y el sonido de cristales rotos bajo mis pies. Igual de importante que protestar fue toda la cocreaci\u00f3n generativa y la creaci\u00f3n de solidaridad sobre las cuestiones que nos afectaban, desde el matrimonio, el divorcio, el acoso sexual o la violencia, a la igualdad de acceso al mercado laboral. Al final, todo ello merec\u00eda el tiempo y la energ\u00eda que le dedicamos, porque la movilizaci\u00f3n colectiva nos proporcion\u00f3 consuelo y comunidad cuando m\u00e1s lo necesit\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Irnos era el \u00faltimo mecanismo de supervivencia que ten\u00edamos contra una clase pol\u00edtica tan obstinada en matar a su propia gente<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo es otro acto de protesta para visibilizar la labor invisible de tantas mujeres que crearon y sostuvieron el activismo pol\u00edtico durante tanto tiempo. Trata sobre las mujeres que ayudaron a romper el silencio sobre los tab\u00faes, crearon organizaciones inclusivas y se manifestaron por millares. Trata sobre el trabajo y el amor que quedan sin documentar en la historia y que se borran y olvidan cuando los pol\u00edticos corruptos resurgen como tiranos victoriosos. Tambi\u00e9n es un acto de protesta contra el hecho de volvernos invisibles como migrantes y la tarea diaria que hacemos para apoyarnos las unas a las otras, aspirando a volver a estar juntas alg\u00fan d\u00eda aunque sea en un lugar nuevo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>A menudo me pregunto c\u00f3mo puedo explicar lo que ocurri\u00f3 a la gente de aqu\u00ed, de Barcelona, a los nuevos amigos que se interesan y quieren saberlo. Por tel\u00e9fono, mi amiga me dice \u2013c\u00ednicamente- que empiece a partir de 1943, cuando el L\u00edbano obtuvo la independencia de Francia, y que siga hasta el 4 de agosto de 2020, cuando el puerto explot\u00f3 con 2.750 toneladas de nitrato de amonio. Pero, por supuesto, explicar esa historia ser\u00eda demasiado largo y agotador. Creo que basta con detenerse en tres momentos recientes, que ilustran la compleja historia de este peque\u00f1o pa\u00eds. El primer momento que me viene a la mente es la llama de esperanza y desaf\u00edo que se apoder\u00f3 de las calles del pa\u00eds, de norte a sur, en octubre de 2019. Cuando termin\u00f3 la guerra civil en 1989, los se\u00f1ores de la guerra se concedieron la amnist\u00eda por los cr\u00edmenes de guerra y se dispusieron a gobernar el pa\u00eds utilizando el Estado como su propiedad privada. Treinta a\u00f1os de corrupci\u00f3n hab\u00edan erosionado la confianza p\u00fablica y provocaron una oleada de protestas generalizadas sin precedentes que cristaliz\u00f3 en una revoluci\u00f3n contra \u00abtodos ellos\u00bb <em>(kellon yaaneh kellon<\/em>). Este \u00abtodos ellos\u00bb en conjunto era m\u00e1s que un eslogan potente, era una acusaci\u00f3n de responsabilidad compartida de los hombres que se hab\u00edan hecho cargo de un pa\u00eds y que lo hundieron. En ese momento, esta revoluci\u00f3n sirvi\u00f3 de alivio para una naci\u00f3n deprimida y despert\u00f3 en nosotras la oportunidad de expresarnos, permanecer unidas e imaginar el L\u00edbano que quer\u00edamos.<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>No pas\u00f3 mucho tiempo antes de que \u00abtodos ellos\u00bb arremetieran contra manifestantes pac\u00edficos con su experiencia tir\u00e1nica para oprimir, golpear violentamente, arrestar y poner en marcha una contrarrevoluci\u00f3n unificada. Tambi\u00e9n me viene a la mente otro momento, en enero de 2020, cuando nos dimos cuenta de que el sistema bancario se hab\u00eda derrumbado y se hab\u00eda llevado consigo todos nuestros ahorros y robado la pensi\u00f3n de nuestros padres para la que tanto hab\u00edan trabajado. Esto fue la culminaci\u00f3n del robo de \u00abtodos ellos\u00bb durante tanto tiempo, lo que condujo a la suspensi\u00f3n de pagos de los bancos y a una deflaci\u00f3n monetaria del 90&nbsp;%.<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a> Mientras ve\u00edamos c\u00f3mo desaparec\u00edan nuestros ahorros, se calcula que el 80&nbsp;% del pa\u00eds cay\u00f3 en la pobreza, justo en el momento en que lleg\u00f3 la COVID-19. Los suicidios pasaron a ser algo diario para padres que no pod\u00edan alimentar a sus familias. Hogar de m\u00e1s de un mill\u00f3n de refugiados, el L\u00edbano, como pa\u00eds no signatario de la Convenci\u00f3n de Ginebra, no contaba con una red de seguridad ni para los ciudadanos ni para los refugiados. Tambi\u00e9n hab\u00eda gestionado mal los recursos que le hab\u00edan proporcionado las agencias de la ONU para paliar el sufrimiento tanto de los refugiados como de las comunidades de acogida.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Tenemos una naci\u00f3n destrozada que ha obligado a cientos de miles de personas a migrar; ha desplazado a las mujeres que fueron tan importantes para generar esperanza<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El momento final llegar\u00eda meses despu\u00e9s de que nos hubi\u00e9ramos aislado dentro de nuestras casas. Poco antes de las 6 de la tarde del 4 de agosto de 2020 el puerto de Beirut explot\u00f3 y mat\u00f3 a m\u00e1s de 220 personas, hiri\u00f3 a 6.000 y destruy\u00f3 300.000 hogares, escuelas, hospitales y peque\u00f1os negocios.<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Este a\u00f1o se ha cumplido el cuarto aniversario de este trauma colectivo masivo y ni una sola persona ha ido a juicio o a la c\u00e1rcel. De hecho, al igual que en la posguerra, hoy parece que los criminales y los responsables son m\u00e1s fuertes que nunca y se dedican a obstruir la justicia, se niegan a elegir un presidente y eluden todas las reformas que ayudar\u00edan a la recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda. Esto nos lleva al momento actual de una naci\u00f3n destrozada que ha obligado a cientos de miles de personas a migrar y, por tanto, ha desplazado a las mujeres que fueron tan importantes para generar esperanza.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Politizar la esperanza y la desesperaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Las mujeres del L\u00edbano -libanesas o no libanesas- han estado hist\u00f3ricamente al frente de la lucha por la igualdad de derechos, la mitigaci\u00f3n de conflictos y la movilizaci\u00f3n colectiva. El sistema pol\u00edtico liban\u00e9s perjudica sobre todo a las mujeres, que siempre han sido las que m\u00e1s tienen que perder si se imponen los se\u00f1ores de la guerra. Sin derecho a transmitir la nacionalidad a nuestros hijos, sin sistema judicial civil, sin igualdad de derechos laborales y sin leyes que nos protejan de la violencia, por supuesto no tuvimos m\u00e1s remedio que autoorganizarnos. En los \u00faltimos a\u00f1os, miraras donde miraras fuimos nosotras quienes nos unimos para protestar levantando tiendas de campa\u00f1a, turn\u00e1ndonos para cuidar de los ni\u00f1os, cortando carreteras y elaborando una narrativa que incluyera nuestros derechos en la revoluci\u00f3n que se estaba produciendo. <\/p>\n\n\n\n<p>Durante la COVID-19 y la fallida financiera, fuimos nosotras quienes establecimos redes de apoyo, recaudamos fondos para salvar a estudiantes y compa\u00f1eros del desahucio y rompimos el silencio sobre el aumento de la violencia de g\u00e9nero. Tras la explosi\u00f3n, tardamos menos de un d\u00eda en movilizarnos para lograr ayuda por toda la ciudad. Se nos pod\u00eda ver con escobas para limpiar cristales, asistir a funerales p\u00fablicos y recoger los restos de negocios, escuelas y hospitales locales. La esperanza era un proyecto pol\u00edtico tejido con fragmentos de cocreaci\u00f3n y movimiento, y el deseo de no caer en una tristeza insuperable. Era una estrategia para desafiar aquello que nos dec\u00edan que era imposible. Pero lo que era cierto para la esperanza tambi\u00e9n result\u00f3 ser cierto para la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la investigaci\u00f3n que estoy realizando con activistas feministas en la migraci\u00f3n, el sentimiento m\u00e1s repetido es algo que me dijo una antigua compa\u00f1era: \u00ab\u00c9ramos tan ingenuas\u2026 espero no volver a ser ingenua nunca m\u00e1s\u00bb. Durante mucho tiempo, interpret\u00e9 err\u00f3neamente la desesperaci\u00f3n como una retirada y un punto final. Pero al escucharla con atenci\u00f3n, me di cuenta de que la pol\u00edtica de la desesperaci\u00f3n puede ser un potente mecanismo de supervivencia. Las mujeres libanesas no son tan ingenuas para pensar que pueden derrotar a una m\u00e1quina de matar. Sab\u00edamos cu\u00e1ndo protestar y sab\u00edamos en qu\u00e9 momento la protesta ca\u00eda en saco roto, y nos retir\u00e1bamos prudentemente para proteger nuestro bienestar y el de nuestros seres queridos. \u00abTen\u00eda sentido que sali\u00e9ramos a la calle todas juntas, pero cuando vi a tanta gente herida y sangrando, para m\u00ed tambi\u00e9n tuvo sentido quedarme en casa por el bien de mis hijos\u00bb, me contaba mi amiga.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Las mujeres no tuvimos m\u00e1s remedio que autoorganizarnos. Miraras donde miraras fuimos nosotras quienes nos unimos para protestar, cuidar de los ni\u00f1os y crear una narrativa para defensar nuestros derechos<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esta retirada de la confrontaci\u00f3n pol\u00edtica trajo consigo tres elementos de la migraci\u00f3n que destacan en nuestras experiencias. En primer lugar, est\u00e1 la migraci\u00f3n f\u00edsica lejos de una esfera p\u00fablica que literalmente intenta enterrarnos vivas.<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a> Esto implica una primera etapa en nuestro proceso migratorio que se centra en nuestra corporeidad como primer paso para recuperar la sensaci\u00f3n de control sobre nuestros cuerpos. \u00abCada vez que nos disparaban volv\u00eda a sentir que mi dignidad se resquebrajaba por estar en peligro mientras exig\u00eda pac\u00edficamente que esos hombres respondieran por sus actos\u00bb, dijo mi amiga de forma muy elocuente. En segundo lugar, est\u00e1 la migraci\u00f3n psicol\u00f3gica de unos ideales que ya no nos serv\u00edan como individuos ni como colectivo. Personalmente, sent\u00eda la responsabilidad de cambiar mi narrativa porque me preocupaba que mis alumnos continuaran protestando por una causa perdida. Como dijo mi compa\u00f1era, \u00abse han quemado y destruido tantas cosas que no podr\u00eda vivir conmigo misma si otro chico o chica es arrastrado a un interrogatorio policial\u00bb. Esta migraci\u00f3n psicol\u00f3gica trajo consigo una nueva voz pol\u00edtica que poco a poco fue dando sentido a la enorme p\u00e9rdida que hab\u00edamos sufrido, tanto moral como financieramente. En tercer lugar, est\u00e1 el acto de migrar geogr\u00e1ficamente fuera del pa\u00eds. No conozco a una sola mujer que describa esta migraci\u00f3n como voluntaria. \u00abNos empujaron a marcharnos, s\u00e9 que tengo la suerte de estar viva y de tener este privilegio, pero me siento desplazada e incluso despu\u00e9s de tres a\u00f1os no me siento parte de este nuevo lugar que habito\u00bb, afirma mi amiga.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El d\u00eda a d\u00eda<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Tengo que ser sincera: me encanta vivir en Barcelona y esto es algo \u00fanico entre mis amigas que se trasladaron a otros lugares del mundo. No me siento forastera, aunque s\u00e9 que no soy de aqu\u00ed. Y tampoco me siento excluida. Digo esto para explicar que, para m\u00ed, este art\u00edculo no trata de c\u00f3mo me siento fuera de mi lugar y cu\u00e1nto echo de menos mi hogar, aunque lo hago. En cambio, quiero explicar la experiencia cotidiana de esta migraci\u00f3n f\u00edsica, psicol\u00f3gica y geogr\u00e1fica que hemos tenido que emprender para mantener nuestro bienestar f\u00edsico y, poco a poco, trabajar por nuestro bienestar mental y nuestra recuperaci\u00f3n. El hecho de marcharnos nos ha quitado muchas cosas: no solo tenemos que ver desde lejos c\u00f3mo nuestros padres envejecen, echar de menos a nuestros hermanos y ser testigos del deterioro del pa\u00eds, sino que adem\u00e1s esto lo hacemos sin que nos quede aliento para gritar.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Hemos tenido que emprender una migraci\u00f3n f\u00edsica, psicol\u00f3gica y geogr\u00e1fica para mantener nuestro bienestar f\u00edsico y, poco a poco, trabajar por nuestro bienestar mental y nuestra recuperaci\u00f3n<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En el L\u00edbano \u00e9ramos activistas (luchadoras), enfermeras, profesoras, actrices, hermanas e hijas. En la migraci\u00f3n somos un individuo, no un colectivo, que intenta orientarse por interminables laberintos de burocracia sobre los que no tenemos ni voz ni voto. Nuestras carreras profesionales dan un paso atr\u00e1s, ya que tendemos a aceptar cualquier trabajo que nos permita mantenernos a flote. La migraci\u00f3n nos a\u00edsla y personaliza nuestras experiencias. Lo que sol\u00edamos hacer colectivamente ahora debemos resolverlo nosotras individualmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Este monogr\u00e1fico de la revista <em>Por la Paz<\/em> est\u00e1 dedicado a la movilizaci\u00f3n de las di\u00e1sporas, pero no s\u00e9 qu\u00e9 tipo de di\u00e1spora constituye nuestra generaci\u00f3n de activistas feministas. No estoy segura de que volvamos a trabajar colectivamente para intentar democratizar el L\u00edbano nique esta sea la mejor opci\u00f3n para nuestra seguridad y bienestar. Tampoco estoy segura de que ese objetivo merezca dedicarle toda una vida. De lo que s\u00ed estoy segura es de que sobrevivimos a lo impensable y de que en la migraci\u00f3n \u2014al igual que en el L\u00edbano\u2014 las semillas del consuelo y la curaci\u00f3n vendr\u00e1n de nosotras mismas y para nosotras, y eso me hace seguir adelante en mi d\u00eda a d\u00eda. Tambi\u00e9n estoy segura de que nuestra lucha no es \u00fanica y de que hay innumerables mujeres como nosotras y de que nuestros nuevos hogares en la migraci\u00f3n tambi\u00e9n nos necesitan; tenemos una perspectiva sobre la acci\u00f3n colectiva y de c\u00f3mo navegar por la geopol\u00edtica que nos hace ver el mundo de forma multidimensional. Podemos contribuir a la paz y a la recuperaci\u00f3n, pero quiz\u00e1 no podamos cumplir con los objetivos de una naci\u00f3n tomada como reh\u00e9n por criminales corruptos. El tiempo lo dir\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre la salud mental y la revoluci\u00f3n en el L\u00edbano, v\u00e9ase \u00ab<a href=\"https:\/\/www.newarab.com\/opinion\/lebanon-revolution-soothes-depressed-nation\">Revolution Soothes a Depressed Nation<\/a>\u00bb de Carmen Geha en <em>The New Arab<\/em>, publicado en diciembre de 2019.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> V\u00e9ase: Parlamento Europeo, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.europarl.europa.eu\/thinktank\/es\/document\/EPRS_BRI(2022)729369#:~:text=Lebanon's%20severe%20and%20prolonged%20economic,about%2074%20%25%20of%20the%20population\">Situation in Lebanon: Severe and Prolonged Economic Depression<\/a>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> V\u00e9ase: Human Rights Watch, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.hrw.org\/report\/2021\/08\/03\/they-killed-us-inside\/investigation-august-4-beirut-blast\">They Killed us from Within<\/a>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn4\" href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> V\u00e9ase \u00ab<a href=\"https:\/\/www.newarab.com\/opinion\/beirut-feeling-being-buried-alive\">The Feeling of Being Buried Alive<\/a>\u00bb,de Carmen Geha en <em>The New Arab<\/em>, de agosto de 2020.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo ha sido traducido del original, en ingl\u00e9s. El art\u00edculo fue escrito antes del ataque israel\u00ed en el L\u00edbano y del inestable alto el fuego que se produjo en diciembre de 2024.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":7988,"menu_order":5,"template":"","categories":[30],"class_list":["post-7917","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-centrales"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v25.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El d\u00eda a d\u00eda en el L\u00edbano: Sobrevivir a las continuas cat\u00e1strofes provocadas por el hombre - Revista Por la Paz<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"La autora cuenta la migraci\u00f3n f\u00edsica, psicol\u00f3gica y geogr\u00e1fica que ha debido emprender como mecanismo de supervivencia.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.icip.cat\/perlapau\/es\/articulo\/el-dia-a-dia-en-el-libano-sobrevivir-a-las-continuas-catastrofes-provocadas-por-el-hombre\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El d\u00eda a d\u00eda en el L\u00edbano: Sobrevivir a las continuas cat\u00e1strofes provocadas por el hombre - 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