El ICIP ha presentado la encuesta “Percepción de la población sobre la convivencia y la seguridad en Cataluña”, realizada a partir de 1.003 entrevistas telefónicas con el objetivo de aportar información representativa y fiable de la percepción que la sociedad catalana tiene sobre los aspectos que conforman la convivencia y la seguridad y los principales problemas y amenazas sobre estas cuestiones. La presentación ha tenido lugar en un acto en la Biblioteca del ICIP que ha contado con las intervenciones de Xavier Masllorens, presidente del ICIP; Pablo Aguiar, coordinador del programa del ICIP “Paz y Seguridad en las Políticas Públicas”; e Ivan Soler, director del instituto de investigación de mercados Brandologia.
Los resultados de la muestra constatan que un 70,1% de la población catalana considera que la convivencia en Cataluña es buena o muy buena, con una puntuación media de 7,2 puntos en una escala de 10, y este porcentaje aumenta hasta el 85,5% cuando se valora la convivencia en el municipio o barrio, con una puntuación de 7,8 puntos. Respecto de la percepción de la seguridad, el 61,6% de la población hace una valoración buena o muy buena de la seguridad en Cataluña, con una puntuación media de 6,7 puntos en una escala de 10, y el porcentaje también aumenta, hasta el 72,4%, cuando se valora la seguridad en el municipio o barrio, con una puntuación de 7,2. La convivencia y la seguridad se valoran más positivamente en entornos menos urbanos.
El incivismo, para un 45,8% de los encuestados, y las diferencias culturales derivadas de la inmigración, por un 30,9%, se perciben como los principales problemas de convivencia en el municipio/barrio, por encima de otros factores como la delincuencia y problemas relacionados con la droga (23,5%), la inseguridad (20,6%) y la xenofobia (14,2%). En general las mujeres perciben más problemas de convivencia que los hombres, sobre todo los relativos a la inseguridad. En todos los casos, sin embargo, más de la mitad de la población considera que estos problemas son pocos o inexistentes.
La encuesta también se centra en las causas que pueden generar discriminaciones en el municipio/barrio y concluye que un 37,6% de la población percibe mucha o bastante discriminación por razones ideológicas, más que por razones de raza o etnia (12,7%), religión (9,2%) y orientaciones sexuales (8,1%).
A nivel de Cataluña, entre las cuestiones planteadas en la encuesta, la delincuencia y narcotráfico, y el terrorismo son las principales amenazas para la seguridad por un 73% de los entrevistados. Por detrás se sitúa la inestabilidad política internacional (63,6%), los ataques informáticos (60,4%) y el proceso soberanista (42,8%).
Actitudes sobre convivencia y seguridad
La encuesta analiza, en una segunda parte, las actitudes que tienen los ciudadanos respecto diferentes aspectos relacionados con la convivencia y la seguridad, mediante el grado de acuerdo o desacuerdo sobre un total de diez afirmaciones. La muestra constata que Cataluña es una sociedad activa socialmente y políticamente, comprometida con la convivencia y la tolerancia y que defiende el derecho a manifestar públicamente su opinión. Destaca que más de la mitad de los catalanes (56,5%) ha participado en dos o más actividades sociales o políticas los últimos seis meses, principalmente actividades solidarias (61,8%), manifestación en la calle (53,1%) o cacerolada (36,4%).
“La ciudadanía se ha mostrado extraordinariamente activa y hace falta tener en cuenta que la encuesta se ha realizado en unos meses también extraordinarios a nivel político y social”, ha explicado Pablo Aguiar, técnico de programas del ICIP.
La afirmación “en una democracia todo el mundo tiene derecho a realizar manifestaciones aunque, a veces, comporte inconvenientes en mi día a día” recibe un grado de acuerdo de 7,9 sobre 10 (un 67,6% de la población está muy de acuerdo) y la afirmación “hacer campañas que fomentan una mayor tolerancia y respeto hacia opiniones diversas sirve para mejorar la convivencia” obtiene un 7,8 (un 62% de los encuestados está muy de acuerdo). También es elevado el consenso, con una nota del 8,2, cuando se afirma que “una mayor calidad de vida y menores desigualdades económicas son condiciones necesarias para mejorar la convivencia” (un 71,1% de los encuestados está muy de acuerdo).
Por otra parte, sobre si “la presencia de símbolos, como por ejemplo banderas en la calle, empeora la convivencia” el grado de acuerdo es menor, con una nota media de 5,3. En este caso hay diferencias según el sentimiento de pertenencia de los encuestados, de manera que el porcentaje de desacuerdo es más marcado entre las personas con un sentimiento de pertenencia catalán (54,7%), mientras que las personas que se sienten españolas o tan españolas como catalanas se muestran mayoritariamente muy de acuerdo (49%).
De la encuesta también se desprende que la población catalana presenta un consenso elevado en el compromiso de resolver los problemas asociados a la convivencia y las amenazas para la seguridad mediante el diálogo y la negociación, por delante de situaciones coercitivas que comporten el uso de la fuerza.
“La sociedad catalana muy mayoritariamente está de acuerdo en resolver los conflictos con mediación, y este es un dato muy significativo”, ha valorado al presidente del ICIP, Xavier Masllorens.
La afirmación “prefiero resolver los conflictos con mediación que mediante el ejército” recibe un grado de acuerdo de 8,9 (un 84,4% está muy de acuerdo) y esta nota aumenta entre las personas con un nivel educativo alto, con una puntuación de 9,3.
El grado de acuerdo disminuye en las afirmaciones que hacen referencia directa al ejército o a las fuerzas de seguridad. La afirmación “la presencia de fuerzas militares representa una amenaza para mi seguridad” tiene un grado de acuerdo de 6,2 puntos y “la presencia de fuerzas de seguridad armadas en la calle empeora la convivencia” recibe un 6. En las dos afirmaciones, el grado de acuerdo es más elevado entre las personas que se sienten principalmente catalanas y que tienen entre 41 y 64 años.
En relación al binomio libertad/seguridad, los datos constatan que casi la mitad de la población (45,2%) no está dispuesta a perder algún derecho o libertad a cambio de una mayor seguridad. En este caso, las personas más jóvenes son las que están menos dispuestas a perder derechos o libertad y a medida que aumenta la edad lo están más. También se perciben diferencias según el nivel educativo. Las personas con un nivel educativo bajo están más de acuerdo en perder derechos o libertad a cambio de más seguridad.
Paz y seguridad internacional
En el contexto político actual en Cataluña, marcado por el proceso soberanista, la encuesta también pone el foco en cómo tendría que ser la contribución a la paz y la seguridad mundial en una hipotética Cataluña independiente. Un 78,1% de la población cree que esta contribución tendría que ser principalmente con políticas de prevención de conflictos, mediación internacional y defensa civil, mientras que sólo un 8,5% considera que tendría que ser principalmente con un ejército propio y un 13,5% de los encuestados no contesta.
La apuesta por las políticas de prevención de conflictos y mediación tiene un mayor apoyo entre los jóvenes de 18 a 24 años, las personas que se sienten principalmente catalanas, con un nivel educativo alto y que son activas políticamente o socialmente, segmentos en que el apoyo a la mediación supera el 85%. En el caso de personas con un nivel educativo bajo un 14,4% muestra la preferencia por el ejército.
El elevado consenso en la preferencia por la mediación es, según el presidente del ICIP, “un dato muy relevante, que va en la línea de lo que es una de las funciones del ICIP, favorecer el diálogo y la resolución de conflictos por la vía de la mediación”.
Metodología utilizada
La encuesta “Percepción de la población sobre la convivencia y la seguridad en Cataluña” parte de 1.003 entrevistas realizadas entre final de abril y principios de mayo de 2018 en Cataluña y distribuidas por el territorio con afijación proporcional, según los datos del Instituto de Estadística de Cataluña con fecha a 1 de enero de 2018. De esta manera, 213 encuestas se han realizado en Barcelona ciudad; 426 encuestas se han realizado en el área metropolitana de Barcelona (excluida Barcelona ciudad); y 361, en el resto de Cataluña.
La muestra se ha segmentado también por sexo (516 mujeres y 484 hombres) y por edad. En la valoración de los resultados se ha tenido en cuenta el nivel de estudios de los encuestados -el cual es mayoritariamente elevado: el 74,8% de los encuestados ha finalizado la segunda etapa de educación secundaria y, de estos, un 32,6% ha finalizado estudios universitarios- y el sentimiento de pertenencia. En este caso, un 50,8% declara sentirse sólo catalán o más catalán que español, un 38,3% afirma sentirse tan español como catalán, y un 5,8% declara sentirse sólo español o más español que catalán.

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