En un contexto de ataques y desprecio al derecho internacional, y de escalada de conflictos bélicos, el Comité Noruego del Nobel ha otorgado el Premio Nobel de la Paz 2026 a la jueza sudafricana Navanethem «Navi» Pillay por su contribución a la promoción de la paz y a la justicia internacional.

Sudafricana de origen tamil, «Navi» Pillay ha sido jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda y de la Corte Penal Internacional, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014, y presidenta de la Comisión de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado e Israel de 2021 a 2025. También ejerció como abogada contra el apartheid durante décadas y, en el tribunal para Ruanda, contribuyó a que se reconociera la violencia sexual como acto de genocidio.

Con este galardón, el Comité Noruego quiere recordar al mundo que el derecho internacional es una «necesidad absoluta» para garantizar la paz y la seguridad.

El ICIP valora muy positivamente el mensaje del Comité Noruego en favor de reforzar las instituciones del derecho internacional en el contexto actual: «Ante el creciente y preocupante cuestionamiento del derecho internacional por parte de grandes potencias mundiales, celebramos que el Premio Nobel de la Paz reconozca los mecanismos internacionales de justicia como pilares fundamentales de la paz», afirma el director del ICIP, Kristian Herbolzheimer.

El director del ICIP recuerda que los ataques al derecho internacional se producen en un momento en que «tenemos el mayor número de conflictos armados y de personas refugiadas de la historia, y a la vez el mayor gasto militar». Y añade que «en estas circunstancias, reforzar el papel del derecho y de los tribunales internacionales es fundamental para frenar la escalada belicista».

Herbolzheimer también ha destacado la trayectoria personal y profesional de «Navi» Pillay. Víctima del apartheid sudafricano, ha ocupado altos cargos en el ámbito africano e internacional, se ha erigido en defensora de la igualdad y de los derechos de las mujeres, y fue pionera, por ejemplo, en el reconocimiento de la violencia sexual como acto de genocidio.

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