El proyecto Ágora inicia este sábado 19 de septiembre su séptima edición, con una veintena de participantes comprometidos con la escucha, el diálogo y la convivencia.
Impulsado por el ICIP en colaboración con el Centro de Estudios de Temas Contemporáneos y la Fundación Lluís Coromina, Ágora mantiene la lectura como puerta de entrada a una conversación profunda entre personas de trayectorias e ideologías diversas. En esta ocasión, la facilitación de las sesiones corre a cargo de FundiPau.
La edición se prolonga durante tres sábados. La primera sesión tiene lugar el 19 de septiembre y cuenta con una presentación inicial del escritor y traductor Raül Garrigasait, que parte de La ira de Séneca para abrir después un debate sobre cómo interpela este texto al momento actual. El 17 de octubre será el turno de la filósofa Begoña Román, especialista en ética, con La amistad de Cicerón; y el 7 de noviembre, del politólogo Ferran Requejo, experto en teoría democrática, con la Historia de la guerra del Peloponeso de Tucídides.
Perfiles diversos y comprometidos
El grupo de esta edición reúne perfiles de procedencias muy diferentes, con una composición paritaria. Participan profesionales del ámbito académico, como Manel García Sánchez, profesor de Historia Antigua de la Universidad de Barcelona, o Sergi Ferrer, profesor lector de Ciencia Política en la Universitat Oberta de Catalunya; del ámbito de la salud, como la médica Mariona Vàzquez y la psiquiatra y exdiputada Blanca Navarro; y del mundo de la abogacía, como Carles Grima.
También se incorporan voces del tercer sector y de la gestión pública: Ariadna Manent, directora adjunta de la Fundació Maresme; Martí Zamora, sociólogo y jefe de proyectos de CATESCO; Toni Borrell, politólogo y trabajador social del Fons Català de Cooperació al Desenvolupament; y Rosa Suriñach, concejala del Ayuntamiento de Barcelona y experta en movilidad urbana. Se suman también los ámbitos empresarial, de la investigación científica, el periodismo y el deporte como herramienta de transformación social, con personas vinculadas a entidades como el Ateneu Barcelonès.
Diálogo a partir del desacuerdo
El planteamiento de Ágora es deliberadamente exigente. Los y las participantes dedicarán tres jornadas completas a la lectura, el debate y la escucha con personas de ideologías diversas, en sesiones a puerta cerrada que permiten construir un clima de confianza. El objetivo no es intentar acercar posiciones o alcanzar acuerdos, sino dialogar, a partir de una conversación pausada, a pesar del posible desacuerdo sobre los temas de debate.
El proyecto Ágora se enmarca en el área de trabajo «Diálogo social y político» del ICIP, que lo entiende como un ejercicio de despolarización necesario en un contexto de deterioro del debate público y de carencias a la hora de escuchar posicionamientos diferentes de los propios.



