El martes 22 de septiembre, el ICIP celebró en el Parlamento de Cataluña el acto de entrega del Premio ICIP Construcción de Paz 2026 a la Plataforma de Mujeres por la Paz en Casamance (PFPC), coincidiendo con la conmemoración del Día Internacional de la Paz. El galardón reconoce a esta red formada por 15 organizaciones de mujeres senegalesas que trabajan por la seguridad y los derechos de las mujeres en el contexto del conflicto de la región natural de Casamance con el Estado de Senegal, vigente desde 1982.

En concreto, el Premio ICIP 2026 destaca la trayectoria de la PFPC por «situar a las mujeres como agentes de paz en la resolución del conflicto y romper el silencio sobre la guerra, a través de la creación de espacios de diálogo comunitario a nivel local, regional y nacional».

Las representantes de la PFPC, Ndéye Diédhiou y Niako Seck, recogen el galardón de manos del presidente del Parlament, Josep Rull, y del presidente del ICIP, Xavier Masllorens

Un reconocimiento a la lucha de las mujeres

En la apertura del acto, el presidente del ICIP, Xavier Masllorens, destacó el propósito del Premio ICIP de reconocer a «personas y entidades que trabajan a contracorriente, poniendo en valor la dignidad de las personas y construyendo puentes allí donde hay muros físicos o mentales». En este sentido, Masllorens afirmó que la Plataforma de Mujeres por la Paz en Casamance «nos da una lección magnífica: la defensa de los derechos de las mujeres —el colectivo más vulnerable, siempre, en los conflictos violentos— pasa por conocer y expresar las situaciones vividas durante el conflicto, y por la atención a niñas y mujeres supervivientes de la violencia».

El profesor de Antropología Social de la Universidad de Barcelona y experto en el conflicto de Casamance, Jordi Tomàs, glosó la trayectoria de la Plataforma premiada, destacando «la extraordinaria tradición asociativa histórica de las mujeres de Casamance». La glosa puso de relieve el trabajo de base de la PFPC con las poblaciones, así como la presión ejercida en forma de lobby sobre dirigentes locales, estatales e internacionales, «en una tierra en la que, desde hace 44 años, existe un conflicto político-militar no resuelto, donde la paz definitiva todavía no ha llegado».

La presidenta de la PFPC, Ndéye Diédhiou, recibió el Premio ICIP Construcción de Paz 2026 de manos del presidente del ICIP, Xavier Masllorens, y del presidente del Parlamento de Cataluña, Josep Rull, acompañada por Niako Seck, representante de una de las organizaciones miembros de la PFPC. En su discurso de agradecimiento, Diédhiou destacó que la paz se construye día a día, pueblo a pueblo, situando a las mujeres en el centro: «La paz no es solo cosa de las partes beligerantes, la paz es cosa de todo un pueblo y, en este sentido, las mujeres deben tener un papel fundamental. Es una tarea cotidiana, exigente, que implica dignidad y empoderamiento para las mujeres».

En el acto también intervino el consejero de Unión Europea y Acción Exterior, Jaume Duch, que defendió el trabajo de base de la plataforma galardonada, como ejemplo de que la paz parte de «las comunidades y las personas que deciden construirla cada día».

El presidente del Parlamento, Josep Rull, clausuró la ceremonia con palabras de agradecimiento al ICIP y a la organización premiada, y reivindicó la necesidad de defender la paz, la democracia y el diálogo ante la actual ola reaccionaria y los discursos deshumanizadores.

La ceremonia fue conducida por la responsable de Alianzas Estratégicas del ICIP, Sílvia Plana, y contó con la actuación musical del grupo de danza y percusión senegalesa Ngomez Nokass.

El Premio ICIP, una trayectoria de quince años

El Premio ICIP Construcción de Paz, instaurado en 2011, tiene como finalidad reconocer públicamente a personas, entidades o instituciones que han trabajado y contribuido de manera destacada y dilatada al fomento y la construcción de la paz.

El premio consiste en un reconocimiento público, una escultura creada por el Premio Nobel de la Paz, artista y activista Adolfo Pérez Esquivel, denominada Puerta del Sol, y una dotación económica de 6.000 euros. A lo largo de sus doce años de historia, el Premio ICIP ha galardonado a personas y colectivos de Cataluña, Bosnia, Siria, República Democrática del Congo, Colombia, México o Argelia, por su lucha en favor de la reconciliación, la verdad, la justicia o la igualdad, con una mirada también centrada en el empoderamiento de las mujeres y la perspectiva de género.

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