Este mes de enero se ha abierto la convocatoria del Premio ICIP Construcción de Paz 2026. Es la decimoquinta edición del galardón, que tiene por objetivo reconocer públicamente a personas, entidades o instituciones que han contribuido de una manera destacada y dilatada en el fomento y la construcción de la paz, tanto de Cataluña como del ámbito internacional.
En esta edición el premio incorpora una destacada novedad: la dotación económica aumenta de 6.000 a 10.000 euros. El premio consiste también en un reconocimiento público y una escultura creada por el Premio Nobel de la Paz, artista y activista Adolfo Pérez Esquivel, llamada Puerta del Sol.
La convocatoria permanecerá abierta hasta el 14 de abril de 2026. La presentación de candidaturas debe realizarse por vía electrónica a través del portal de Trámites de la Generalidad o presencialmente en cualquier registro de la Generalidad de Cataluña.
Quince años de trayectoria
En anteriores ediciones, el jurado ha galardonado personas y colectivos a nivel internacional: la asociación de mujeres siria Women Now for Development (2025), el activista e investigador Vicenç Fisas (2024), las asociaciones Mujeres víctimas de la guerra de Bosnia y Hercegovina y Niños olvidados de la guerra (2023), el tejido asociativo del País Vasco en favor de la paz (2022), la activista congoleña Julienne Lusenge (2020), el Colectivo de Familias de Personas Desaparecidas en Argelia (2019), la organización mexicana Cauce Ciudadano (2018), el activista Arcadi Oliveres (2017), la ONG Brigadas Internacionales de Paz (2016), el padre capuchino Joan Botam (2015), la organización WILPF (2014), el exgeneral Jovan Divjak (2013), las Madres de Soacha (2012), y la lucha de objetores e insumisos simbolizados Pepe Beúnza (2011). El año 2011 también se reconoció con una edición extraordinaria del premio el Parlament de Catalunya.
El ICIP y Tigre de Paper publican «Les cures. La fase superior del capitalisme»(Los cuidados. La fase superior del capitalismo), un libro de la historiadora y activista Premilla Nadasen, que estará disponible en librerías a partir del lunes 19 de enero.
La obra analiza la evolución de la economía de los cuidados y cómo este sector se ha convertido en un nuevo espacio de lucro del capitalismo contemporáneo. El libro aborda ámbitos como las residencias, las escuelas, los hospitales, los centros de día, los servicios de limpieza, las guarderías, la atención a personas dependientes, las plataformas de cuidados a domicilio y los centros de atención psicológica, configurando un sector estructurado y jerárquico que transforma el trabajo de muchas personas en beneficio de otras.
A partir de la crisis de los cuidados evidenciada durante la pandemia de la covid-19, Nadasen adopta una perspectiva de género y racial para analizar la reproducción social como elemento clave para comprender la naturaleza y la evolución del capitalismo. La autora traza este proceso desde sus orígenes, vinculados a la esclavitud, cuando no existía una división clara entre la producción y la reproducción social, hasta la etapa actual, en la que la relación entre capital y cuidados adquiere una importancia central.
El libro también da voz a las reivindicaciones de las trabajadoras migrantes y racializadas y explora el potencial transformador de los cuidados radicales, entendidos como una herramienta para imaginar y construir modelos sociales alternativos y futuros colectivos más justos.
«Les cures. La fase superior del capitalisme» es una coedición del ICIP y Tigre de Paper, con traducción al catalán de Núria Busquet Molist.
Manuel Sacristán Luzón (1925-1985) fue una de las figuras intelectuales más rigurosas, coherentes y completas del pensamiento crítico español del siglo X, pionero en vincular el pacifismo con el ecologismo político, la emancipación social y el feminismo.
El libro Pacifismo para una revolución ecosocial, publicado por el ICIP y Bellaterra ediciones en la colección «Paz y seguridad» propone revisitar y actualizar su pensamiento, coincidiendo con el centenario del nacimiento del autor y en un momento histórico marcado por la escalada militar, la emergencia climática y el debilitamiento democrático.
Como destaca Xavier Masllorens, presidente del ICIP, la lectura de Sacristán resulta hoy “de una actualidad tan rabiosa como lamentable”. Su análisis de la deriva autoritaria, la mercantilización de la vida, la desigualdad creciente, el militarismo y la crisis ecológica ilumina problemáticas que persisten —y se agravan— en el siglo XXI.
La edición del libro ha ido a cargo del profesor y doctor en Humanidades Jordi Mir García.
Pacifismo revolucionario: la vía “sin guerra” para transformar la sociedad
Lejos de la imagen superficial del pacifismo como pasividad, Sacristán defendió un pacifismo revolucionario, concebido como una estrategia activa para afrontar los conflictos y promover una transformación profunda del modelo social, económico y político. El libro aborda temas cruciales para entender su postura:
la crítica frontal al armamento nuclear,
la oposición argumentada a la integración de España en la OTAN,
la necesidad de asumir la no violencia como método político,
y la defensa del papel de los movimientos sociales como motores de cambio.
Para Sacristán, luchar «sin guerra» no significaba renunciar al conflicto social, sino orientar ese conflicto hacia formas democráticas, racionales y emancipadoras.
Una obra necesaria para comprender el presente
Pacifismo para una revolución ecosocial es también una invitación a mirar al pasado para entender debates actuales sobre militarismo, violencia política, crisis ecológica o retrocesos democráticos. Sacristán, cuyo pensamiento vuelve a cobrar fuerza, fue uno de los primeros en advertir que la revolución del futuro sería necesariamente ecosocial.
El volumen ofrece al lector argumentos, contexto histórico y herramientas conceptuales para repensar la acción política en un siglo XXI amenazado por nuevas guerras, crisis ambientales y desigualdad creciente. Tal como resalta el texto de presentación, volver a Sacristán «nos arma de argumentos para confrontar la violencia y el militarismo» y nos recuerda la importancia de mantener la coherencia entre pensamiento y acción.
Sobre el autor y el editor
Manuel Sacristán Luzón (1925-1985). Filósofo, lógico, profesor universitario, traductor y ensayista, Sacristán introdujo en España a autores clave del marxismo (Marx, Engels, Gramsci, Lukács) y del pensamiento contemporáneo (Adorno, Quine, Marcuse). Su compromiso político le llevó al antifranquismo, al activismo democrático y al impulso de iniciativas editoriales y educativas fundamentales. Pese a su influencia, sigue siendo una figura a veces desconocida para el gran público.
Jordi Mir García (Barcelona, 1976). Doctor en Humanidades, profesor en la UPF y la UAB, es especialista en historia de las ideas, filosofía moral y política, y movimientos sociales. Miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales y del Observatorio del Sistema Universitario, ha publicado y coordinado obras sobre democracia, cultura política y pensamiento crítico.
El pasado 26 de noviembre, la Red Latinoamericana de Mujeres, Paz y Seguridad (LAMPS), de la cual el ICIP forma parte, presentó el informe titulado Caminos hay. Puentes pocos, un balance subcontinental que examina el estado de la Agenda de Mujeres, Paz y Seguridad (MPS) a 25 años de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. El lanzamiento se realizó en un evento virtual abierto al público.
Se trata del primer estudio de su tipo en la región, con información recopilada en 33 países y 14 enclaves coloniales, e incorporando 11 investigaciones nacionales y contextuales realizadas en Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Paraguay, Venezuela y en la diáspora latinoamericana.
Una mirada regional inédita
El informe ofrece una “fotografía ampliada” de la región, identificando avances, tensiones y desafíos comunes en la implementación de la Agenda MPS. Entre sus hallazgos centrales, destaca que la Agenda no es una agenda importada, sino que se sustenta en el liderazgo histórico de los movimientos de mujeres y en el activismo feminista del Sur Global, especialmente en el trabajo comunitario y de base.
A la vez, el estudio muestra cómo la Agenda ha sido apropiada y reinterpretada en los territorios, generando caminos diversos, pero también brechas significativas entre las actorías implicadas: movimientos feministas, institucionalidad estatal, fuerzas militares, cooperación internacional y espacios multilaterales. Una de las conclusiones principales apunta a la escasez de puentes entre estos actores, lo que dificulta la construcción de políticas integrales y sostenidas.
Desafíos urgentes para la región
El balance también identifica realidades críticas que requieren atención prioritaria: la expansión del crimen organizado, los feminicidios, las violencias ligadas a procesos electorales, las tensiones territoriales y ambientales, la situación de Haití, Nicaragua, Ecuador, Paraguay y Honduras, y el riesgo que enfrentan defensoras y lideresas comunitarias.
Asimismo, subraya que la agenda regional se ha centrado más en la protección y la justicia, mientras que elementos esenciales como el diálogo, la memoria y la construcción de paz desde lo local siguen siendo áreas poco desarrolladas.
Recomendaciones para los próximos 25 años
El informe propone un conjunto amplio de recomendaciones orientadas a fortalecer los próximos 25 años de la Agenda MPS, entre ellas:
fomentar diálogos multiactorales estables y no solo consultivos,
fortalecer la memoria histórica y el rol de las mujeres en la creación de paz,
repensar las nociones de seguridad desde enfoques feministas y comunitarios,
reconocer y proteger a las defensoras en contextos de violencia escalada,
abordar las interrelaciones entre crimen organizado, autoritarismos contemporáneos y desigualdades de género,
incorporar a las diásporas de manera más activa en las políticas de paz y seguridad,
y articular las agendas de MPS y Clima, Paz y Seguridad.
El papel del ICIP en la Red LAMPS
El ICIP forma parte de la Red LAMPS junto con organizaciones de toda la región, entre ellas CIASÉ (Colombia), SERAPAZ y JASS Mesoamérica (México), CINEP/PPP (Colombia), ACI Participa (Honduras), SERPAJ (Paraguay), Humanas (Chile), Think Twice (Brasil), Rediálogo (Venezuela) y Mujer Diáspora (España/Barcelona).
La publicación de este balance representa un paso clave para fortalecer el trabajo conjunto en la construcción de paz desde una perspectiva feminista, regional y decolonial.
La conferencia internacional Build Peace 2025, organizada por el ICIP y Build Up en Santa Coloma de Gramenet, reunió del 21 al 23 de noviembre a activistas por la paz, investigadores, profesionales de la tecnología y organizaciones de todo el mundo con objetivos compartidos: promover espacios digitales más seguros, democráticos y participativos; combatir los discursos de odio y la polarización; repensar cómo transformar las narrativas sobre paz y seguridad; y situar la memoria en el centro de la construcción de paz.
Más de 300 personas pasaron por el espacio de La Ciba durante los tres días y participaron en talleres, debates y actividades artísticas.
Bajo el lema “Hacia un Pluriverso de Paz”, la conferencia contó con el apoyo de los ayuntamientos de Santa Coloma y Barcelona, de Catalunya Internacional y de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo.
De la polarización al diálogo: proteger a las personas en línea
El viernes 21 de noviembre, las sesiones se centraron en los retos que plantea el aumento de la desinformación, los discursos de odio y la polarización en las redes sociales. Los debates apuntaron a la necesidad de desarrollar plataformas más éticas, centradas en las personas y en algoritmos que escapen a la lógica puramente empresarial.
Se presentaron propuestas como la monitorización del odio en línea, herramientas de pre-bunking para prevenir la desinformación, clasificadores de textos diseñados de forma participativa y modelos de inteligencia artificial con perspectiva social y de construcción de paz. También se debatió sobre cómo la tecnología puede impulsar una democracia más participativa y facilitar espacios para el diálogo social.
De la disuasión a la noviolencia: cambiar las narrativas sobre la seguridad
El sábado 22 de noviembre, el foco se desplazó hacia la seguridad humana y comunitaria, así como hacia la necesidad de cuestionar las narrativas militaristas que dominan el debate público.
Partiendo del contexto global —con la guerra en Ucrania y la violencia en Gaza marcando la agenda europea— se discutió cómo la tecnología puede servir tanto a la guerra como a la paz. Las ponencias analizaron el uso de tecnologías de vigilancia, especialmente en fronteras y control de movimientos, que pueden vulnerar derechos humanos, pero que también pueden convertirse en herramienta para la paz si se desarrollan con garantías y participación.
Del olvido a la memoria: reivindicar el pasado para construir el futuro
El domingo 23 de noviembre se centró en cómo las sociedades gestionan la memoria y el olvido en contextos de violencia y autoritarismo, con análisis de casos como la dictadura franquista y el Holocausto. Se subrayó el riesgo de construir relatos únicos o de instrumentalizar la memoria, y se reivindicó la escucha y la memoria como formas de resistencia para reparar el trauma colectivo y avanzar hacia la reconciliación.
Los debates también destacaron la necesidad de incorporar una mirada feminista en los procesos de paz: se recordó que la voz y la memoria de las mujeres continúan siendo invisibilizadas, especialmente en contextos rurales, y se subrayó la importancia de construir relatos diversos y plurales.
Más que una conferencia
La edición 2025 volvió a demostrar que Build Peace es más que una conferencia: es una comunidad de personas comprometidas con una sociedad más justa y pacífica que se reúne cada año para explorar nuevas herramientas y metodologías innovadoras para la construcción de paz.
Además de mesas redondas, presentaciones y talleres, Build Peace 2025 incluyó propuestas artísticas: desde exposiciones fotográficas de proyectos locales e internacionales hasta la creación de un mural colaborativo en la ribera del Besòs, obra de la artista Yubia y coordinada por BesArt – The River Museum. La conferencia también contó con su propio proyecto radiofónico, Build Peace Radio, que retransmitió los debates durante los tres días.
Próxima edición: Canadá 2026
Tras tres días de intercambio intenso y creativo, Build Peace 2025 cerró con el anuncio de su próxima edición: la conferencia se celebrará en la Universidad de Waterloo, en Canadá, en 2026.
Coincidiendo con el evento, el ICIP y Build Up presentaron un nuevo monográfico de la revista Por la Paz, coeditado por ambas organizaciones. Con el título “Paz en la era digital”, el monográfico explora cómo las tecnologías digitales están transformando los conflictos y los procesos de construcción de paz. La revista está disponible en formato digital en catalán, español e inglés.
El ICIP presenta un nuevo monográfico de la revista Por la Paz, el número 43, elaborado en colaboración con la organización internacional Build Up y dedicado a explorar cómo las tecnologías digitales están transformando los conflictos y los procesos de construcción de paz. La publicación coincide con la celebración de la conferencia Build Peace 2025, que tendrá lugar del 21 al 23 de noviembre en el espacio de La CIBA, en Santa Coloma de Gramenet, y en la que participarán varios de los autores y autoras del monográfico.
Bajo el título “Paz en la era digital”, este número analiza fenómenos como la desinformación, la manipulación y el discurso de odio en línea; los riesgos de la inteligencia artificial; el impacto de los algoritmos en la polarización; la mediación en entornos digitales; y el ciberactivismo en contextos de represión. El monográfico incluye también un artículo sobre la digitalización del patrimonio cultural en contextos de guerra y en el posconflicto.
Este número es una coedición del ICIP y de Build Up, enmarcada en la colaboración entre ambas entidades para la organización de la conferencia Build Peace 2025. Tanto la revista como la conferencia buscan contribuir a una comprensión crítica de los riesgos y oportunidades que plantean las tecnologías digitales y ofrecer herramientas y perspectivas para orientarlas hacia la construcción de paz. La coordinación editorial del monográfico ha estado a cargo de Eugènia Riera y Chema Sarri (ICIP).
La revista incluye un artículo editorial de Helena Puig Larrauri, directora de estrategia de Build Up, y seis artículos temáticos a cargo de Ahmad Qadi (7amleh), Evelyne Tauchnitz (Universidad de Lucerna), Luke Thorburn (AI & Democracy Foundation), Sanjana Hattotuwa (ICT4Peace), Nerima Wako (Siasa Place) y Wahbi Abdalrahman (Sudan Memory). El número se cierra con una entrevista a Stephanie Williams, ex asesora especial del Secretario General de la ONU para Libia, que reflexiona sobre cómo la desinformación y la injerencia digital influyeron en las negociaciones de paz en el país.
Varios autores y autoras de la revista participan también en la conferencia Build Peace 2025, donde profundizarán en los temas tratados a través de talleres, presentaciones y sesiones de debate.
Por la Paz se publica en catalán, español e inglés y está disponible tanto en formato digital como en edición en papel, en línea con el compromiso del ICIP con la accesibilidad y la difusión de conocimiento sobre la construcción de paz.
Con motivo del 25º aniversario de la Agenda Mujeres, Paz y Seguridad (Resolución 1325), el ICIP y la Escola de Cultura de Pau organizaron el 12 de noviembre en el Pati Manning el acto “¿Dónde están la paz y la seguridad? Propuestas feministas”, una jornada para analizar los avances de este marco internacional y, sobre todo, para reflexionar sobre sus retos en un contexto global marcado por la guerra, el rearme y la ofensiva autoritaria.
La apertura corrió a cargo de María Villellas (Escola de Cultura de Pau) y Kristian Herbolzheimer (ICIP), quienes situaron la sesión en un momento político especialmente difícil para los derechos de las mujeres y la defensa del multilateralismo.
El acto contó con una ponencia magistral de Sarah Taylor, experta en políticas de género, paz y seguridad, seguida de una conversación feminista con Carmen Magallón, Nour Salameh y Patricia Simón, moderada por Pamela Urrutia.
Éxitos, límites y una agenda “capturada”
En su intervención, Taylor recordó que la Resolución 1325 es fruto de décadas de activismo de las mujeres en contextos de conflicto y que ha contribuido a generar marcos internacionales y procesos de paz más inclusivos.
Aun así, advirtió sobre un problema estructural: la captura política de la agenda. Explicó que, al institucionalizarse en órganos como el Consejo de Seguridad de la ONU, la 1325 ha quedado condicionada por los intereses de los Estados —especialmente de los miembros permanentes— que priorizan su agenda geopolítica y militar. Ese desplazamiento ha comportado la pérdida de su núcleo antimilitarista: la desaparición progresiva de su esencia original, que cuestionaba el militarismo y la lógica de la guerra, pues ese planteamiento entra en conflicto directo con las prioridades de los Estados más poderosos del sistema internacional.
Esta captura también se refleja en la falta de rendición de cuentas en conflictos como los de Gaza, Sudán o Myanmar; en la reducción de la financiación a organizaciones feministas; en la confusión persistente entre “mujeres” y “género”; y en la escasa atención a las comunidades LGBTQIA+.
Según Taylor, revertir esta tendencia exige volver a situar a las constructoras de paz y a las organizaciones comunitarias en el centro, con apoyo político y económico sostenido, para recuperar el potencial transformador de la Agenda Mujeres, Paz y Seguridad.
Una conversación feminista para defender la vida y la democracia
La mesa redonda, con Carmen Magallón, Nour Salameh y Patricia Simón, moderada por Pamela Urrutia, profundizó en las implicaciones actuales del militarismo y de la violencia.
La presidenta de honor de WILPF España, Carmen Magallón, describió la coyuntura actual como “tiempos muy duros y muy oscuros”. Insistió en la necesidad de proteger la Resolución 1325 como parte del derecho internacional y de recuperar conceptos básicos que hoy se cuestionan, empezando por la noción de humanidad. Tanto Magallón como Simón también alertaron sobre la importancia de contrarrestar los discursos de extrema derecha que interpelan y captan a parte de la juventud masculina, y de reivindicar propuestas que defiendan la igualdad, la convivencia y la democracia.
La investigadora y miembro de la Junta del ICIP, Nour Salameh, dirigió la mirada a Siria. Afirmó que la paz feminista parte de la memoria viva de las mujeres que han resistido durante décadas de guerra y autoritarismo. Criticó que la Agenda MPS haya sido a menudo instrumental, invitando a mujeres a la mesa de negociación sin transformar las estructuras patriarcales y militaristas.
La periodista y ecofeminista Patricia Simón denunció que hoy existe una “guerra declarada” contra quienes generan pensamiento crítico (feministas, pacifistas, periodistas) en un intento de eclipsar la democracia e imponer un régimen basado en el odio. Puso en valor la fortaleza del movimiento global de solidaridad con Palestina y la participación activa de la juventud. Recordó que, mientras el derecho internacional humanitario es vulnerado de manera flagrante, son precisamente los “radicales utópicos” quienes defienden la norma y la ley.
Una agenda que hay que seguir defendiendo
La jornada dejó claro que, pese a la instrumentalización política que ha sufrido la Resolución 1325, la fuerza transformadora de la Agenda MPS sigue viva en la solidaridad feminista, en la desmilitarización de las narrativas y en la resistencia activa de movimientos de base y comunidades que trabajan por la paz.
Lejos de abandonarla, las ponentes coincidieron en que este es precisamente el momento de profundizar en la agenda y recuperar su espíritu antimilitarista original.
Entre el 26 y el 29 de octubre, San Cristóbal de Las Casas (Chiapas) acogió la cuarta reunión de la Plataforma para la Construcción de Paz en México, un espacio que reúne a treinta organizaciones mexicanas e internacionales, entre ellas el ICIP, comprometidas con impulsar respuestas colectivas ante la escalada de violencias en el país.
La reunión anual permitió compartir análisis, experiencias territoriales y propuestas de acción en un momento especialmente complejo para Chiapas, un estado marcado por el aumento de la violencia, la presencia de grupos delictivos y la persistencia de la impunidad.
Una mirada local, nacional e internacional
Durante el encuentro, las organizaciones participantes combinaron visiones locales de Chiapas con perspectivas nacionales e internacionales sobre la situación de seguridad y de derechos humanos. En un contexto todavía conmocionado por el asesinato, hace un año, del defensor y sacerdote Marcelo Pérez Pérez, se reiteró la necesidad de impulsar acciones de justicia que rompan los pactos de impunidad.
El análisis internacional puso el foco en el debilitamiento de los marcos de derechos humanos ante gobiernos autoritarios y en los riesgos crecientes para defensores, comunidades indígenas y colectivos de mujeres. Ante esta realidad, las organizaciones de la Plataforma reafirmaron la importancia de tejer alianzas desde la verdad, la justicia, la reparación y la participación activa de las comunidades.
Cuatro años de trabajo colectivo por la paz
La Plataforma fue creada en 2020 con el objetivo de responder de manera coordinada a los desafíos de violencia generalizada y a sus consecuencias sociales y humanitarias. Desde entonces, Chiapas se ha convertido en un territorio de atención prioritaria, hecho que motivó la primera reunión presencial en 2022 y que sigue guiando el trabajo de seguimiento e incidencia.
La edición de este año ha evidenciado la persistencia de situaciones graves que afectan al tejido social:
aumento de desapariciones, incluidos niños, niñas y adolescentes,
desplazamientos forzados por la presencia de grupos armados,
miedo a denunciar por riesgo de represalias,
y un contexto de “paz oficial” que contrasta con las demandas de justicia expresadas por comunidades, familias y colectivos de víctimas.
Compromiso con una paz basada en derechos
Las organizaciones de la Plataforma coinciden en que la paz no puede reducirse a la ausencia de enfrentamientos ni a discursos de normalidad que invisibilizan las causas estructurales de la violencia. Por ello, reafirmaron la necesidad de avanzar hacia una paz arraigada en los derechos, la dignidad y la participación comunitaria, y no en la contención ni en el silencio.
La cuarta reunión concluyó con un compromiso renovado para fortalecer la articulación colectiva, dar visibilidad a las demandas de las comunidades y contribuir, desde distintos ámbitos, a la construcción de una paz que no se imponga, sino que se teja desde la memoria, la organización y la vida.
El espacio de La CIBA de Santa Coloma de Gramanet acogerá del 21 al 23 de noviembre en la conferencia internacional Build Peace 2025, que coorganizan el ICIP y Build Up, un colectivo que diseña e implementa herramientas y procesos que utilizan la tecnología y las artes para abordar los conflictos y promover la paz.
En la conferencia se han inscrito cerca de 300 participantes de todo el mundo, miembros de organizaciones sociales, universidades, activistas y profesionales de la tecnología. En esta duodécima edición, el evento lleva por título “Hacia un Pluriverso de Paz” y pondrá el foco en la innovación y el uso de herramientas creativas y tecnológicas para transformar los conflictos y promover la convivencia a partir de tres grandes temáticas: el diálogo, la seguridad y la memoria.
La conferencia cuenta con el apoyo de los ayuntamientos de Santa Coloma de Gramenet y Barcelona, Cataluuña Internacional y la Generalitat de Catalunya.
Build Peace 2025 propone repensar qué significa la paz en un mundo marcado por la división, la desigualdad y la opresión. El programa se estructura en torno a tres temáticas:
De la polarización al diálogo
Ante los retos que supone la creciente polarización política y social, promovida en parte por la propagación de discursos de odio y desinformación en las redes sociales, abordaremos las herramientas que tenemos a nuestro alcance para promover el diálogo y los espacios participativos. Lo haremos con ponentes como Nadim Nashif, de la organización 7amleh (Palestina); Nerima Wako, fundadora de Siasa Place (Kenia), y Nil Homedes, responsable de la plataforma Decidim (Cataluña).
De la disuasión a la noviolencia
En el contexto de creciente militarización y carrera armamentística, pondremos sobre la mesa los enfoques basados en la seguridad humana y comunitaria. Contaremos con un debate entre Julio Rodríguez, ex jefe del Estado Mayor de Defensa en España, y Anastasia Holovnenko, del Centre for Civil Liberties de Ucrania, organización galardonado con el Premio Nobel de la Paz 2023; y reflexionaremos sobre el uso de la tecnología para la defensa civil noviolenta con las intervenciones de Ophelia Rivas, activista; Morena dos Santos, de Witness, y Jack Isles, de Border Forensic.
Del olvido a la memoria
Reflexionaremos sobre cómo el estudio y análisis del pasado es clave para abordar las situaciones de postconflicto y promover la reconciliación. Entre los ponentes por abordar esta cuestión destacan Francisco Ferrándiz, miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas; Natascha Zupan, Berghof Foundation o Jelnar Ahmad, del proyecto Syrian Archive (Siria).
Talleres, presentacionse y propuestas artísticas
La conferencia también propone varios talleres (workshops), presentaciones de proyectos relacionados con las distintas temáticas (short talks). A nivel local, se presentarán propuestas de colectivos y entidades como Canòdrom (Ateneo de innovación digtial y democrática de Barcelona), FundiPau, el Centro Delàs o la Escola de Cultura de Pau. A nivel internacional, destacan las iniciativas de swisspeace, WILPF, Perú por el Desarme, Sudán Memory Project o Fundación Corona.
También habrá espacio para propuestas artísticas como exposiciones, proyecciones de documentales, actividades de movimiento y rutas guiadas.
Coincidiendo con la celebración de la conferencia, el viernes 21 de noviembre, a las 18:30h, el Teatro Sagarra de Santa Coloma de Gramanet acogerá el acto inaugural de la campaña “Municipios, semillas de paz”, impulsada por el Fons Català de Cooperació al Desenvolupament.
El pasado 7 de octubre, Casa Amèrica Catalunya acogió el diálogo “En primera persona: diálogo con defensoras y defensores de los derechos humanos”, un espacio de encuentro y reflexión organizado en el marco de la Gira de Otoño de Ciudades Defensoras de los Derechos Humanos, coorganizado por el ICIP, con el apoyo de la Comisión Catalana de Acción por el Refugio y el Fondo Catalán de Cooperación al Desarrollo.
El acto reunió a seis activistas internacionales que compartieron, desde su experiencia personal, los retos y resistencias que afrontan en la defensa de los derechos humanos en distintos contextos del mundo:
Mamá Lulú (María de Lourdes Ruiz Bravo), integrante del colectivo de familias de personas desaparecidas en Jalisco, México.
Bruno Álvarez, miembro de la organización No Name Kitchen, que actúa en diversas fronteras europeas para denunciar la violencia institucional y apoyar a las personas migrantes.
Richmond Kennedy Quarcoo, activista de Ghana comprometido con la justicia climática y la lucha contra la contaminación por plásticos.
Roland Mimi Ngoy, defensor de los derechos humanos originario de la República Democrática del Congo, centrado en la lucha contra el racismo y la exclusión.
Yara Harake, activista libanesa que trabaja por la justicia y contra las violencias, utilizando la cultura y la memoria como herramientas de resistencia.
Fátima Sánchez Palacios, marinera y patrona de embarcaciones vinculada a Mediterranea Saving Humans, organización dedicada al rescate humanitario en el Mediterráneo.
La sesión, moderada por Sílvia Plana, responsable de Alianzas Estratégicas del ICIP, permitió escuchar de primera mano las historias, aprendizajes y estrategias de resistencia de personas que, en distintos territorios, defienden la dignidad humana y los derechos fundamentales.
El público pudo conocer cómo estas luchas se entrelazan con cuestiones globales como las desapariciones forzadas, la crisis climática, las migraciones, el racismo estructural y los conflictos armados, poniendo de relieve la importancia de la solidaridad internacional y el acompañamiento a las personas defensoras.
👉 El diálogo completo puede recuperarse en el canal de YouTube de Casa Amèrica Catalunya.
El Comité Noruego Nobel ha otorgado el Premio Nobel de la Paz 2025 a la líder de la oposición venezolana María Corina Machado por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela y por su lucha para lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia.
El ICIP celebra que el galardón ponga en valor el apoyo explícito a la democracia frente a los autoritarismos —en este caso, el de Venezuela— y el diálogo como herramienta de resolución de conflictos.
El presidente del ICIP, Xavier Masllorens, ha destacado como hecho positivo que Machado “es una persona de consenso dentro de la alta fragmentación de la oposición venezolana, un símbolo de resistencia y una defensora de los derechos civiles y de la participación ciudadana”.
Con una larga trayectoria en la defensa de los derechos humanos, María Corina Machado representa también la perseverancia y el compromiso constante por la paz, una “necesidad imperiosa” en el actual contexto de auge de los autoritarismos.
El ICIP participó el 29 de septiembre en la 29ª sesión del Comité de Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas, celebrada en Ginebra. En el marco del encuentro anual con Estados miembros y actores de la sociedad civil, participaron representantes de 21 Estados y 44 organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo.
El objetivo de la sesión era compartir experiencias, establecer prioridades y reforzar la cooperación internacional para garantizar la aplicación efectiva de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas. Durante la reunión se abordaron cuestiones relacionadas con la prevención, la investigación y la reparación de las desapariciones forzadas, así como los retos actuales en materia de derechos humanos y justicia internacional.
En representación de la institución intervino Sílvia Plana, responsable del área de Alianzas Estratégicas, quien subrayó el compromiso del ICIP con las víctimas de la violencia y la guerra, y especialmente con las mujeres buscadoras, a quienes reconoció como constructoras de paz. Plana destacó la necesidad de dar mayor visibilidad a su labor y anunció la voluntad del ICIP de impulsar un nuevo encuentro internacional de mujeres buscadoras en Barcelona en 2026 o 2027.
La intervención del ICIP dio continuidad al trabajo iniciado en el Primer Congreso Mundial sobre Desapariciones Forzadas, celebrado en Ginebra en enero de 2025, del cual el ICIP fue entidad colaboradora. En aquel espacio se reafirmó la importancia de situar a las víctimas y sus demandas en el centro de la acción internacional y de promover una agenda conjunta para avanzar en verdad, justicia y reparación.
Con esta participación, el ICIP refuerza su colaboración con los mecanismos internacionales de protección de los derechos humanos y reafirma su compromiso con la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas de desapariciones forzadas.