En un contexto de ataques y desprecio al derecho internacional, y de escalada de conflictos bélicos, el Comité Noruego del Nobel ha otorgado el Premio Nobel de la Paz 2026 a la jueza sudafricana Navanethem «Navi» Pillay por su contribución a la promoción de la paz y a la justicia internacional.
Sudafricana de origen tamil, «Navi» Pillay ha sido jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda y de la Corte Penal Internacional, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014, y presidenta de la Comisión de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado e Israel de 2021 a 2025. También ejerció como abogada contra el apartheid durante décadas y, en el tribunal para Ruanda, contribuyó a que se reconociera la violencia sexual como acto de genocidio.
Con este galardón, el Comité Noruego quiere recordar al mundo que el derecho internacional es una «necesidad absoluta» para garantizar la paz y la seguridad.
El ICIP valora muy positivamente el mensaje del Comité Noruego en favor de reforzar las instituciones del derecho internacional en el contexto actual: «Ante el creciente y preocupante cuestionamiento del derecho internacional por parte de grandes potencias mundiales, celebramos que el Premio Nobel de la Paz reconozca los mecanismos internacionales de justicia como pilares fundamentales de la paz», afirma el director del ICIP, Kristian Herbolzheimer.
El director del ICIP recuerda que los ataques al derecho internacional se producen en un momento en que «tenemos el mayor número de conflictos armados y de personas refugiadas de la historia, y a la vez el mayor gasto militar». Y añade que «en estas circunstancias, reforzar el papel del derecho y de los tribunales internacionales es fundamental para frenar la escalada belicista».
Herbolzheimer también ha destacado la trayectoria personal y profesional de «Navi» Pillay. Víctima del apartheid sudafricano, ha ocupado altos cargos en el ámbito africano e internacional, se ha erigido en defensora de la igualdad y de los derechos de las mujeres, y fue pionera, por ejemplo, en el reconocimiento de la violencia sexual como acto de genocidio.
El Col·lectiu de Periodistes Contrast presenta Tanta, tanta guerra, una serie de pódcast documental que analiza con una mirada crítica el contexto de rearme y militarización que vive Europa. El proyecto cuenta con el apoyo del ICIP y está disponible desde este mes de octubre en la plataforma 3Cat.
A lo largo de cinco episodios, y a partir de historias humanas, testimonios y voces expertas, la serie se centra en la industria de defensa, las minas antipersona, la militarización de las fronteras, los ataques al derecho internacional y el papel de los medios de comunicación en la escalada o desescalada de los conflictos.
Tanta, tanta guerra cuestiona los discursos que presentan el aumento de la fuerza militar como la única respuesta posible ante los retos de un mundo cada vez más complejo. La serie también explora las contradicciones de este modelo y plantea una cuestión central: ¿qué otras formas de construir seguridad y paz son posibles?
El proyecto ha sido financiado por el ICIP mediante la convocatoria de subvenciones para entidades sin ánimo de lucro, a través de la cual el ICIP apoya proyectos que fomentan la cultura de paz.
Presentación en Barcelona
La serie documental se presentará públicamente en un acto el miércoles 14 de octubre a las 18 horas, en la sede de Barcelona del Col·legi de Periodistes de Catalunya (Rambla de Catalunya, 10, principal).
El acto consistirá en una conversación sobre la escalada armamentística en Europa, sus efectos y las posibles alternativas. Participarán Kristian Herbolzheimer, director del ICIP; Adriana Ribas, coordinadora de Amnistía Internacional Catalunya, y Pere Ortega, del Centre Delàs d’Estudis per la Pau.
Los participantes reflexionarán sobre las consecuencias sociales y políticas del rearme europeo y sobre las alternativas que distintos sectores de la sociedad civil han propuesto e impulsado.
El martes 22 de septiembre, el ICIP celebró en el Parlamento de Cataluña el acto de entrega del Premio ICIP Construcción de Paz 2026 a la Plataforma de Mujeres por la Paz en Casamance (PFPC), coincidiendo con la conmemoración del Día Internacional de la Paz. El galardón reconoce a esta red formada por 15 organizaciones de mujeres senegalesas que trabajan por la seguridad y los derechos de las mujeres en el contexto del conflicto de la región natural de Casamance con el Estado de Senegal, vigente desde 1982.
En concreto, el Premio ICIP 2026 destaca la trayectoria de la PFPC por «situar a las mujeres como agentes de paz en la resolución del conflicto y romper el silencio sobre la guerra, a través de la creación de espacios de diálogo comunitario a nivel local, regional y nacional».
Las representantes de la PFPC, Ndéye Diédhiou y Niako Seck, recogen el galardón de manos del presidente del Parlament, Josep Rull, y del presidente del ICIP, Xavier Masllorens
Un reconocimiento a la lucha de las mujeres
En la apertura del acto, el presidente del ICIP, Xavier Masllorens, destacó el propósito del Premio ICIP de reconocer a «personas y entidades que trabajan a contracorriente, poniendo en valor la dignidad de las personas y construyendo puentes allí donde hay muros físicos o mentales». En este sentido, Masllorens afirmó que la Plataforma de Mujeres por la Paz en Casamance «nos da una lección magnífica: la defensa de los derechos de las mujeres —el colectivo más vulnerable, siempre, en los conflictos violentos— pasa por conocer y expresar las situaciones vividas durante el conflicto, y por la atención a niñas y mujeres supervivientes de la violencia».
El profesor de Antropología Social de la Universidad de Barcelona y experto en el conflicto de Casamance, Jordi Tomàs, glosó la trayectoria de la Plataforma premiada, destacando «la extraordinaria tradición asociativa histórica de las mujeres de Casamance». La glosa puso de relieve el trabajo de base de la PFPC con las poblaciones, así como la presión ejercida en forma de lobby sobre dirigentes locales, estatales e internacionales, «en una tierra en la que, desde hace 44 años, existe un conflicto político-militar no resuelto, donde la paz definitiva todavía no ha llegado».
La presidenta de la PFPC, Ndéye Diédhiou, recibió el Premio ICIP Construcción de Paz 2026 de manos del presidente del ICIP, Xavier Masllorens, y del presidente del Parlamento de Cataluña, Josep Rull, acompañada por Niako Seck, representante de una de las organizaciones miembros de la PFPC. En su discurso de agradecimiento, Diédhiou destacó que la paz se construye día a día, pueblo a pueblo, situando a las mujeres en el centro: «La paz no es solo cosa de las partes beligerantes, la paz es cosa de todo un pueblo y, en este sentido, las mujeres deben tener un papel fundamental. Es una tarea cotidiana, exigente, que implica dignidad y empoderamiento para las mujeres».
En el acto también intervino el consejero de Unión Europea y Acción Exterior, Jaume Duch, que defendió el trabajo de base de la plataforma galardonada, como ejemplo de que la paz parte de «las comunidades y las personas que deciden construirla cada día».
El presidente del Parlamento, Josep Rull, clausuró la ceremonia con palabras de agradecimiento al ICIP y a la organización premiada, y reivindicó la necesidad de defender la paz, la democracia y el diálogo ante la actual ola reaccionaria y los discursos deshumanizadores.
La ceremonia fue conducida por la responsable de Alianzas Estratégicas del ICIP, Sílvia Plana, y contó con la actuación musical del grupo de danza y percusión senegalesa Ngomez Nokass.
El Premio ICIP, una trayectoria de quince años
El Premio ICIP Construcción de Paz, instaurado en 2011, tiene como finalidad reconocer públicamente a personas, entidades o instituciones que han trabajado y contribuido de manera destacada y dilatada al fomento y la construcción de la paz.
El premio consiste en un reconocimiento público, una escultura creada por el Premio Nobel de la Paz, artista y activista Adolfo Pérez Esquivel, denominada Puerta del Sol, y una dotación económica de 6.000 euros. A lo largo de sus doce años de historia, el Premio ICIP ha galardonado a personas y colectivos de Cataluña, Bosnia, Siria, República Democrática del Congo, Colombia, México o Argelia, por su lucha en favor de la reconciliación, la verdad, la justicia o la igualdad, con una mirada también centrada en el empoderamiento de las mujeres y la perspectiva de género.
El proyecto Ágora inicia este sábado 19 de septiembre su séptima edición, con una veintena de participantes comprometidos con la escucha, el diálogo y la convivencia.
Impulsado por el ICIP en colaboración con el Centro de Estudios de Temas Contemporáneos y la Fundación Lluís Coromina, Ágora mantiene la lectura como puerta de entrada a una conversación profunda entre personas de trayectorias e ideologías diversas. En esta ocasión, la facilitación de las sesiones corre a cargo de FundiPau.
La edición se prolonga durante tres sábados. La primera sesión tiene lugar el 19 de septiembre y cuenta con una presentación inicial del escritor y traductor Raül Garrigasait, que parte de La ira de Séneca para abrir después un debate sobre cómo interpela este texto al momento actual. El 17 de octubre será el turno de la filósofa Begoña Román, especialista en ética, con La amistad de Cicerón; y el 7 de noviembre, del politólogo Ferran Requejo, experto en teoría democrática, con la Historia de la guerra del Peloponeso de Tucídides.
Perfiles diversos y comprometidos
El grupo de esta edición reúne perfiles de procedencias muy diferentes, con una composición paritaria. Participan profesionales del ámbito académico, como Manel García Sánchez, profesor de Historia Antigua de la Universidad de Barcelona, o Sergi Ferrer, profesor lector de Ciencia Política en la Universitat Oberta de Catalunya; del ámbito de la salud, como la médica Mariona Vàzquez y la psiquiatra y exdiputada Blanca Navarro; y del mundo de la abogacía, como Carles Grima.
También se incorporan voces del tercer sector y de la gestión pública: Ariadna Manent, directora adjunta de la Fundació Maresme; Martí Zamora, sociólogo y jefe de proyectos de CATESCO; Toni Borrell, politólogo y trabajador social del Fons Català de Cooperació al Desenvolupament; y Rosa Suriñach, concejala del Ayuntamiento de Barcelona y experta en movilidad urbana. Se suman también los ámbitos empresarial, de la investigación científica, el periodismo y el deporte como herramienta de transformación social, con personas vinculadas a entidades como el Ateneu Barcelonès.
Diálogo a partir del desacuerdo
El planteamiento de Ágora es deliberadamente exigente. Los y las participantes dedicarán tres jornadas completas a la lectura, el debate y la escucha con personas de ideologías diversas, en sesiones a puerta cerrada que permiten construir un clima de confianza. El objetivo no es intentar acercar posiciones o alcanzar acuerdos, sino dialogar, a partir de una conversación pausada, a pesar del posible desacuerdo sobre los temas de debate.
El proyecto Ágora se enmarca en el área de trabajo «Diálogo social y político» del ICIP, que lo entiende como un ejercicio de despolarización necesario en un contexto de deterioro del debate público y de carencias a la hora de escuchar posicionamientos diferentes de los propios.
El plazo de ejecución de los proyectos subvencionados se inicia con la publicación de ambas resoluciones y finalizará el 4 de septiembre de 2027. El ICIP convoca anualmente dos líneas de subvenciones con el objetivo de fomentar la cultura de paz e impulsar la generación y la transmisión de conocimiento.
Proyectos seleccionados
En la convocatoria de subvenciones para proyectos de entidades destinados al fomento de la paz, se han seleccionado siete proyectos por un importe total de 80.000 euros:
El proceso de paz en el Kurdistán, con la diáspora kurda de Cataluña (Centro Internacional Escarré por las Minorías Étnicas y las Naciones)
Mujeres afganas ante el apartheid de género: educación por la paz e incidencia social (Asociación People Help)
Construir paz en tiempo de guerra: desmilitarización y resistencia noviolenta (FundiPau)
MOSAICO Educación para la convivencia, la paz cotidiana y la prevención de las discriminaciones en la infancia en acogimiento residencial (Fundación Privada Utopía)
Los algoritmos de la guerra (Blauhaus audiovisual)
Familias por una educación en paz (AFFAC)
Herramientas formativas para el acompañamiento a víctimas de conflictos armados y crímenes internacionales desde una perspectiva de derechos humanos (Institut de Drets Humans de Catalunya)
En la convocatoria de subvenciones para trabajos de investigación en el ámbito de la paz R-ICIP, se han seleccionado ocho proyectos con un importe global de 78.420 euros:
Alfabetización Digital Crítica para la Paz (ADC-PAU): Diseño y validación de un marco pedagógico anti-(neo)fascista con jóvenes en Cataluña (Universidad de Barcelona)
La incardinación de los acuerdos de justicia restaurativa en el proceso penal: un camino a la deflación punitiva (Universidad de Girona)
Primera radiografía sistemática del sistema comunicativo en Lleida sobre la violencia machista endémica (Universidad de Lleida)
Dualidad nuclear, dialécticas de seguridad y educación vivencial (Universitat Oberta de Catalunya)
La hora de las reinas. Liderazgos femeninos y reconciliación en la construcción de la paz en la Casamance, Senegal (Instituto Catalán de Antropología)
Desprogramar el odio: una investigación-acción participativa sobre juventud, polarización y mediación digital (Universidad de Lleida)
HAKAWATI. Narrating children and youth memorias en Palestina during a genocide (Universidad Pompeu Fabra)
Transatlánticas: Memorias de la esclavitud en los libros de texto (Universidad de Barcelona)
Podéis consultar los proyectos subvencionados en anteriores ediciones en la sección de la web dedicada a las subvenciones.
Las entidades y centros de investigación propuestos como beneficiarios en estas resoluciones provisionales deberán presentar el documento de aceptación de la subvención y la documentación requerida según las bases, dentro de un plazo de 10 días hábiles. En este mismo período, también se podrán presentar alegaciones, que se valorarán antes de resolver definitivamente la convocatoria.
El ICIP convoca anualmente dos líneas de subvenciones con el objetivo de fomentar la cultura de paz e impulsar la generación y la transmisión de conocimiento.
Proyectos seleccionados en las resoluciones provisionales
En la convocatoria de subvenciones para proyectos de entidades destinados al fomento de la paz, la resolución provisional incluye siete proyectos por un importe total de 80.000 euros:
El proceso de paz en el Kurdistán, con la diáspora kurda de Cataluña (Centro Internacional Escarré por las Minorías Étnicas y las Naciones)
Mujeres afganas ante el apartheid de género: educación por la paz e incidencia social (Asociación People Help)
Construir paz en tiempo de guerra: desmilitarización y resistencia noviolenta (FundiPau)
MOSAICO Educación para la convivencia, la paz cotidiana y la prevención de las discriminaciones en la infancia en acogimiento residencial (Fundación Privada Utopía)
Los algoritmos de la guerra (Blauhaus audiovisual)
Familias por una educación en paz (AFFAC)
Herramientas formativas para el acompañamiento a víctimas de conflictos armados y crímenes internacionales desde una perspectiva de derechos humanos (Institut de Drets Humans de Catalunya)
En la convocatoria de subvenciones para trabajos de investigación en el ámbito de la paz R-ICIP, la resolución provisional incluye ocho proyectos con un importe global de 78.412 euros:
Alfabetización Digital Crítica para la Paz (ADC-PAU): Diseño y validación de un marco pedagógico anti-(neo)fascista con jóvenes en Cataluña (Universitat de Barcelona)
La incardinación de los acuerdos de justicia restaurativa en el proceso penal: un camino a la deflación punitiva (Universitat de Girona)
Primera radiografía sistemática del sistema comunicativo en Lleida sobre la violencia machista endémica (Universidad de Lleida)
Dualidad nuclear, dialécticas de seguridad y educación vivencial (Universitat Oberta de Catalunya)
Género y Soberanía: las violencias machistas en los espacios de no-derechos (Universidad Autónoma de Barcelona)
La hora de las reinas. Liderazgos femeninos y reconciliación en la construcción de la paz en la Casamance, Senegal (Instituto Catalán de Antropología)
Desprogramar el odio: una investigación-acción participativa sobre juventud, polarización y mediación digital (Universitat de Lleida)
HAKAWATI. Narrating children and youth memorias en Palestina during a genocide (Universitat Pompeu Fabra)
Podéis consultar los proyectos subvencionados en anteriores ediciones a la sección de la web dedicada a las subvenciones.
El equipo y la Junta de Gobierno del ICIP lamentamos la muerte de Tono Albareda, activista catalán referente de la cooperación internacional y los derechos humanos, comprometido con numerosas iniciativas de construcción de paz, desarrollo local y los derechos de las mujeres.
Albareda presidió durante 12 años la ONG CooperAcció, entidad feminista de cooperación internacional dedicada al empoderamiento de las mujeres y la defensa de la igualdad como condición indispensable para la justicia social y la paz, desde la que promovió una cooperación transformadora, basada en el fortalecimiento de las organizaciones del Sur global.
Su compromiso con la defensa de los derechos humanos también se plasmó con su paso por la Junta de Lefede, de la que fue miembro desde 2014 a 2018, y ejerció su presidencia en los dos últimos años. Promovió la creación del Observatorio DESCA, impulsó la Taula Catalana por la Paz y los Derechos Humanos en Colombia y, más recientemente, la creación de la Taula Catalana por los Derechos Humanos y la Paz en América Central, espacios desde los que mantuvo una estrecha relación con el ICIP. Su labor también destaca por el liderazgo del borrador de la Ley de creación del Centro Catalán de Empresa y Derechos Humanos.
Desde el ICIP queremos expresar nuestro reconocimiento por esta dilatada trayectoria dedicada a la defensa de los derechos humanos y la paz, y nuestro pésame a la familia y amigos.
Este lunes 22 de junio en el Tanatorio de Les Corts de Barcelona tendrá lugar el velatorio, de las 15.00 h a las 21.00 h, y la ceremonia de despedida tendrá lugar el martes 23 de junio a las 12.00 h, en el mismo tanatorio.
Tono Albareda en la inauguración de las primeras jornadas de la Taula Catalana por los Derechos Humanos y la Paz en América Central, en junio de 2024
La Junta de Gobierno del ICIP ha decidido otorgar el Premio ICIP Construcción de Paz 2026 a la Plataforma de Mujeres para la Paz en Casamance (Plateforme des Femmes pour la Paix en Casamance, PFPC), una red formada por 15 organizaciones de mujeres que trabajan por la paz, la seguridad y los derechos en el contexto del conflicto territorial de la región natural de Casamance con el Estado del Senegal, vigente desde 1982.
El galardón destaca la trayectoria de la PFPC para «situar a las mujeres como agentes de paz en la resolución del conflicto y romper el silencio sobre la guerra, a través de la creación de espacios de diálogo comunitario a nivel local, regional y nacional«.
La PFPC se creó en 2010 con la voluntad de trabajar para el restablecimiento de la paz en la región de Casamance después de tres décadas de conflicto entre el Movimiento de Fuerzas Democráticas de Casamance (MFDC) y el Estado senegalés. Es uno de los conflictos de mayor duración del continente africano y ha causado más de 5.000 muertes y 10.000 heridos – muchos de ellos por minas anti-persona- y miles de desplazamientos forzados a los países vecinos de Guinea-Bissau y Gambia.
Desde su creación, la PFPC ha llevado a cabo consultas comunitarias para documentar las experiencias vividas durante el conflicto y conocer las aspiraciones de la población, ha facilitado espacios para que la comunidad se expresara sobre el proceso de paz en la región, y ha organizado siete Tablas de Paz con representación de las partes en conflicto, en un ejercicio inédito de mediación a iniciativa de los mismos.
En alianza con ONU Mujeres y con el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), la Plataforma ha promovido acciones de lucha contra la violencia de género y ha creado el Foro de Mujeres del Espacio Senegal – Guinea Bissau – Gambia, un marco de incidencia transfronteriza para la paz y la estabilidad regional.
Las iniciativas de diálogo e incidencia de la PFPC han tenido un impacto en la región, que vive con una tregua sostenida desde 2012. Sin embargo, a pesar de los diferentes acuerdos de alto el fuego firmados, la solución política a la reivindicación de independencia de Casamance, origen del conflicto, nunca se ha abordado.
Atención a mujeres y niñas
La PFPC ha tenido un rol activo en la defensa de los derechos de las mujeres en el contexto del conflicto. Desde 2015 gestiona un centro de acogida y atención a mujeres y niñas supervivientes de la violencia, víctimas de violencia sexual y física, que ofrece atención médica y psicológica, y apoyo para la reintegración social y profesional. Desde su creación, el centro ha atendido a medio millar de mujeres y niñas de Senegal y de países de la región como Nigeria o Guinea-Bissau.
Un conflicto largo y silenciado
Casamance es un territorio de 30.000 kilómetros cuadrados, fronterizo con Gambia y Guinea-Bissau, con un millón y medio de habitantes. En la región de Ziguinchor, la capital, predomina el pueblo diolán, que reivindica su cultura y tradición y rechaza y rechaza la política del gobierno de Senegal, que considera que ha marginado sistemáticamente a la región.
El conflicto de Casamance, siendo uno de los de mayor duración del continente africano, es paradójicamente uno de los más desconocidos. Su origen se sitúa en diciembre de 1982, cuando las fuerzas del orden senegalesas reprimieron duramente una manifestación pacífica en Ziguinchor, convocada por el Movimiento de Fuerzas Democráticas de Casamance (MFDC), un grupo que luchaba por la independencia de la región y por el reconocimiento de los derechos del pueblo casamancés. A partir de esos hechos, el MFDC radicalizó sus acciones y surgió el brazo de lucha armada del movimiento.
Desde entonces ha habido épocas de alta intensidad del conflicto, especialmente a finales de los años 80 y 90, y períodos de enfrentamientos esporádicos o de baja intensidad entre los combatientes, divididos en diferentes facciones armadas, y el ejército senegalés. A lo largo de los años también ha habido numerosas iniciativas de paz, especialmente desde diferentes asociaciones de la región, muchas de ellas lideradas por mujeres.
Proceso de paz vigente
Tras diferentes altos el fuego, en 2004 se firmó un acuerdo de paz que supuso el abandono de la lucha armada de tres facciones del movimiento MDFC. Pese a la tregua, los enfrentamientos se reanudaron de forma intermitente hasta que en 2022, el MFDC y el Estado senegalés firmaron la Declaración de Compromiso Mutuo sobre las Condiciones del Desarme.
El acuerdo de paz, renovado en 2023, 2024 y 2025 – y que ha comportado el abandono de las armas de la facción Diakaye del movimiento – no aporta una solución política al conflicto, pero da esperanzas para la consecución de la paz en la región. El fin del conflicto requiere de un enfoque integral, que culmine el proceso de desarme, desmovilización y reintegración de excombatientes (DDR), el desminado del territorio, el retorno de las personas desplazadas y la reactivación económica.
El ICIP, en colaboración con CIDOB (Barcelona Centre for International Affairs) y varias organizaciones europeas, ha puesto en marcha el ciclo de webinars Rethinking Security in Europe (Repensar la seguridad en Europa), una serie de cinco sesiones online que tendrán lugar entre el 7 de mayo y el 3 de junio de 2026.
El ciclo nace en un contexto marcado por el aumento del gasto militar, la guerra en Ucrania, el genocidio en Gaza y la redefinición de las alianzas internacionales, con el objetivo de abrir un espacio de debate crítico sobre lo que entendemos hoy por seguridad y qué alternativas existen más allá de las respuestas estrictamente militares.
La primera sesión, celebrada el 7 de mayo bajo el título The Militarisation of Security in Europe, contó con la participación de Mary Kaldor, profesora de London School of Economics, y Tutku Ayhan, investigadora del IBEI. La conversación fue moderada por Nadia Zougagh, estudiante de derecho y ciencias políticas.
Durante la sesión, Mary Kaldor expuso que Europa se encuentra atrapada actualmente entre dos concepciones de seguridad. Por una parte, una visión liderada por la OTAN basada en la lógica militar y la disuasión nuclear; por otro, la tradición de la Unión Europea, centrada en la protección de las personas, el estado de derecho y la seguridad humana. Según Kaldor, mantener «el imaginario de la guerra» como eje central de la política de seguridad es «extremadamente peligroso» y desvía recursos esenciales de las necesidades sociales.
Por su parte, Tutku Ayhan afirmó que Europa no vive sólo un proceso de militarización, sino una “remilitarización intensificada” que se extiende también en la gobernanza y la vida cotidiana. La investigadora señaló el cambio de lenguaje institucional de la UE, de presentarse como una “potencia civil” a priorizar conceptos como “autonomía estratégica” o “preparación para la defensa”, y recordó que este giro se refleja en grandes planes de inversión militar como el programa ReArm Europe.
Una perspectiva feminista
La sesión también abordó los impactos de la militarización desde una perspectiva feminista. Ayhan remarcó que estos procesos no son neutros desde el punto de vista de género y puso como ejemplo la militarización de las políticas migratorias, con fronteras cada vez más basadas en la vigilancia y en la construcción de las personas migrantes como “riesgos de seguridad”.
Tanto Kaldor como Ayhan cuestionaron también las prioridades presupuestarias actuales, alertando de que mientras aumenta el gasto militar se debilitan progresivamente los sistemas de bienestar y la ayuda humanitaria, incluidos programas vinculados a la salud reproductiva y la prevención de las violencias de género.
El debate se cerró con una reflexión sobre lo que Ayhan definió como el «complejo militar-académico-industrial», en referencia al aumento de la financiación destinada a la investigación militar, especialmente en ámbitos como la inteligencia artificial y las tecnologías de vigilancia. La profesora reclamó un mayor debate público sobre estas decisiones y defendió modelos de seguridad basados en el derecho, la democracia y la protección social.
El ciclo Rethinking Security in Europe continuará en las próximas semanas y abordará cuestiones como quién define la seguridad europea, quién queda excluido de estas políticas y qué alternativas existen en las aproximaciones militarizadas. Las sesiones se realizan en inglés con interpretación simultánea al catalán.
La exposición interactiva «PolsXtrems. Tu gimnasio para entrenar el pensamiento crítico«, un proyecto del ICIP en colaboración con la Dirección General de Difusión, ha cerrado puertas este domingo 17 de mayo con éxito de público. 28.000 personas han visitado esta muestra interactiva que durante tres meses ha convertido a la sala 2 de Palau Robert de Barcelona en un gimnasio para entrenar el pensamiento crítico.
La exposición también ha captado el interés de los centros educativos: 700 estudiantes de secundaria y ciclos formativos de Cataluña han visitado la muestra, mediante visitas guiadas a cargo de la asociación Verificat, como recurso pedagógico para trabajar el pensamiento crítico en las aulas.
Producida por el ICIP, con la curaduría del estudio creativo Domestic Data Streamers, responsable de la dirección de arte y la museografía, «PolsXtrems» es un circuito gimnástico de alta intensidad para poner a prueba el pensamiento crítico, resistir la polarización tóxica y estimular la curiosidad y el respeto por las personas que piensan diferente.
En un contexto de saturación informativa, donde la desinformación y los discursos de odio se propagan con gran facilidad, y en el que crece la polarización, el espacio expositivo ha reproducido una sala de entrenamiento con diferentes propuestas para ganar flexibilidad mental y espíritu crítico, y tomar conciencia de los sesgos inconscientes y de la necesidad de contrastar la información. La parte final del recorrido ha recreado un vestuario en el que se invita al público a escuchar diferentes puntos de vista sobre debates sociales de actualidad, como la inmigración, la vivienda o el turismo.
Ciclo de debates: “¿Quién entrena tu mente?”
Coincidiendo con la exposición, el ICIP ha organizado el ciclo de debates «¿Quién entrena tu mente? Desinformación, polarización y discursos de odio«, en colaboración con el Palau Robert, con el objetivo de trasladar al debate público algunas de las preguntas que plantea la muestra: ¿Quién construye el relato que consumimos? ¿Por qué se viraliza la desinformación? ¿Qué responsabilidad tienen los medios, las plataformas de redes sociales y también la ciudadanía? ¿Cómo hacer frente a la polarización ya los discursos excluyentes?
El ciclo ha constado con tres sesiones, disponibles en el canal de YouTube del ICIP, los días 25 de marzo y 8 y 22 de abril:
«Riesgos de la desinformación«: Mesa redonda con Laura Pinyol, vicepresidenta del Consejo del Audiovisual de Cataluña; Ona Sindreu, periodista de datos y coordinadora de la redacción de Verificat; y Nereida Carrillo, doctora en Periodismo y Comunicación y directora de Learn to Check. Moderación a cargo de Sergi Picazo, periodista de Crítico.
«Algoritmos, poder y polarización«: Mesa redonda con Emma Fraxanet, doctora en tecnologías de la Información y Comunicación e investigadora postdoctoral en el Barcelona Supercomputing Center; y Karma Peiró, co-fundadora y directora ejecutiva de la Fundación Visualización por la Transparencia. Moderación a cargo de Rita Costa, de Build Up.
«Impacto y narrativa de los discursos de odio«: Mesa redonda con Cheikh Drame, presidente de SOS Racisme; Ángeles Schjaer, coordinadora pedagógica de Open Arms; y Júlia Vigó, responsable de Políticas de Igualdad y Feminismos de la Taula del Tercer Sector Social. La moderación irá a cargo de Pablo Aguiar, director de FundiPau.
El ciclo de debates ha puesto de manifiesto la importancia de promover una educación basada en el respeto a los derechos humanos, la necesidad de fomentar el pensamiento crítico y apostar por un sistema que ponga en el centro la justicia social, la tecnología ética y la igualdad de oportunidades.
En marzo y abril el ICIP ha organizado el ciclo de debates «¿Quién entrena tu mente? Desinformación, polarización y discursos de odio«, como complemento de la exposición «PolsXtrems«, que se puede visitar hasta el 17 de mayo en el Palau Robert de Barcelona. La muestra recrea un gimnasio donde entrenar el pensamiento crítico y poner a prueba las capacidades de diálogo y escucha de opiniones diferentes, en el contexto de creciente polarización política y social e incremento de la desinformación y de normalización de las narrativas excluyentes.
La desinformación emocional y la necesidad de alfabetización mediática
El primer debate, celebrado el 25 de marzo con el título «Riesgos de la desinformación«, se centró en los mecanismos que propagan la desinformación -amplificada sobretodo en las redes sociales- y en la necesidad de desarrollar herramientas para combatirla.
Participaron Laura Pinyol, vicepresidenta del Consejo del Audiovisual de Catalunya; Ona Sindreu, periodista de datos y coordinadora de la redacción de Verificat, y Nereida Carrillo, doctora en Periodismo y Comunicación y directora de la asociación Learn to Check. La moderación corrió a cargo de Sergi Picazo, periodista de Crític.
Las ponentes debatieron sobre cómo los medios de comunicación tradicionales compiten con las redes sociales en la difusión de información, y cómo precisamente las plataformas tecnológicas viralizan las noticias falsas y promueven contenidos que apelan a la emotividad y fomentan las opiniones más extremas. Para hacerle frente, las participantes hicieron hincapié en promover herramientas de verificación de contenidos, la regulación de las plataformas y la alfabetización mediática. Por ejemplo, Carrillo presentó el método PANTERA, basado en analizar los contenidos a partir de su procedencia, autoría, novedad, tono, evidencia, réplicas y ampliación.
Los algoritmos, motores de la polarización
La segunda sesión del ciclo, celebrada el 8 de abril, llevó por título «Algoritmos, poder y polarización» y contó con la participación de Emma Fraxanet, doctora en Tecnologías de la Información y Comunicación e investigadora postdoctoral en el Barcelona Supercomputing Center; y Karma Peiró, cofundadora y directora ejecutiva de la Fundación Visualización por la Transparencia. La moderación corrió a cargo de Rita Costa, de Build Up.
El debate se centró en la responsabilidad de las plataformas digitales y su modelo de negocio en el fomento de la polarización tóxica. Se presentaron investigaciones que demuestran que redes como Facebook o X favorecen estructuralmente el conflicto y la toxicidad, ya que los contenidos más extremos son los que generan más interacción y, por tanto, más beneficio económico.
Como contrapunto a esta situación, las expertas apuntaron alternativas concretas: el diseño prosocial (Prosocial Network Design), que promueve algoritmos orientados al diálogo y a conectar puntos de vista divergentes desde el entendimiento, y la nueva regulación europea, como la Ley de Servicios Digitales, para exigir transparencia a las grandes tecnológicas y fomentar redes más locales y éticas.
La normalización de los discursos de odio
El ciclo se cerró el 22 de abril con la mesa “Impacto y narrativas de los discursos de odio: ¿cómo hacer frente?”, con la participación de Cheikh Drame, presidente de SOS Racisme; Ángeles Schjaer, coordinadora pedagógica de Open Arms; y Júlia Vigó, responsable de Políticas de Igualdad y Feminismos de la Taula del Tercer Sector Social. La moderación corrió a cargo de Pablo Aguiar, director de FundiPau.
La sesión alertó sobre la propagación y normalización de los discursos excluyentes en la esfera pública, mediática y política. Los participantes recordaron que el odio no es un fenómeno nuevo, sino que responde a estructuras históricas de discriminación (racistas, machistas y clasistas), que han servido para justificar la deshumanización del «otro». Los ponentes denunciaron el racismo institucional y las políticas europeas de fronteras, que a menudo condenan a las personas migrantes a situaciones de vulnerabilidad extrema, y reinvidicaron el trabajo en red y la movilización ciudadana ante las políticas que fomentan el odio y exclusión. La sesión también abordó cómo combatir los discursos de odio con narrativas transformadoras.
El ciclo de debates ha puesto de manifiesto la importancia de promover una educación basada en el respeto a los derechos humanos, la necesidad de fomentar el pensamiento crítico y apostar por un sistema que ponga en el centro la justicia social, la tecnología ética y la igualdad de oportunidades.
El Teatro Lluïsos de Gràcia de Barcelona ha acogido este lunes 27 de abril el acto «Palestinos e israelíes juntos por la paz y contra el empleo«, organizado por el ICIP, FundiPau, NOVACT y Lluïsos de Gràcia, en el marco del 20 aniversario del movimiento Combatants for Peace.
La conversación, moderada por la vicepresidenta de FundiPau, Carme Suñé, ha reunido a dos miembros de la organización: el israelí Elik Elhanan y el palestino Ahmed Helou, que han compartido las experiencias personales y la apuesta por la resistencia noviolenta como alternativa al ciclo de violencia y deshumanización marcado por décadas de conflicto, ocupación de la territorios palestinos y el genocidio en Gaza.
Ex soldado de una unidad especial del ejército israelí y cofundador de Combatants for Peace, Elhanan ha explicado cómo el asesinato de su hermana en un atentado suicida de Hamás en 1997 transformó profundamente su mirada sobre el conflicto. «El sacrificio no vale la pena», ha afirmado. En lugar de la revancha, Elhanan decidió desmarcarse de la violencia, convencido de que la lógica militar y la violencia ejercida por Israel sólo alimenta nuevas formas de violencia en el lado palestino.
Durante su intervención, Elhanan ha defendido la necesidad de romper la visión «monolítica» del enemigo y crear espacios de encuentro entre palestinos e israelíes. «La ocupación es la principal fuente de violencia en la región«, ha dicho, y ha reivindicado la importancia de construir un espacio político compartido basado en el reconocimiento mutuo y la igualdad.
Por su parte, Ahmed Helou ha explicado cómo se unió a Hamás con sólo 15 años para luchar contra la ocupación israelí y cómo, tras pasar por la cárcel y perder decenas de familiares y amigos, llegó a la conclusión de que la violencia sólo perpetúa el sufrimiento. «La noviolencia es el camino para conseguir a libertad«, ha afirmado.
Helou ha destacado que el contacto directo con israelíes contrarios a la ocupación fue clave en su transformación personal, hecho que le permitió dejar de ver al “otro” únicamente como un enemigo. En este sentido, definió a Combatants for Peace como “un símbolo del futuro” y una prueba de que palestinos e israelíes pueden trabajar conjuntamente por la justicia, la dignidad y la seguridad de ambos pueblos.
Ambos activistas han coincidido en señalar las dificultades de defender posiciones noviolentas en el contexto actual, marcado por la polarización, el dolor y la deshumanización. Sin embargo, reivindicaron la necesidad de seguir construyendo alternativas basadas en el diálogo y la empatía ante las narrativas que presentan la violencia como inevitable.
El acto ha concluido con una reivindicación del trabajo de Combatants for Peace, un movimiento creado en 2006 por ex combatientes palestinos e israelíes que decidieron abandonar las armas para trabajar conjuntamente por una solución pacífica al conflicto. La organización promueve acciones de resistencia noviolenta, espacios de diálogo e iniciativas de sensibilización tanto en Israel y Palestina como a nivel internacional, con el objetivo de demostrar que es posible construir alternativas basadas en la justicia, la igualdad y el reconocimiento mutuo.