Las mujeres de Casamance reivindican su papel como agentes de paz durante su visita a Lleida

Las representantes de la Plataforma de Mujeres por la Paz en Casamance (PFPC), galardonada con el Premio ICIP Construcción de Paz 2026, visitaron Lleida el lunes 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz, en el marco de su estancia en Cataluña con motivo de la entrega del Premio ICIP. Al día siguiente, 22 de septiembre, las activistas recibieron el galardón en una ceremonia celebrada en el Parlamento de Catalunya.

La jornada en Lleida, organizada por el ICIP con la colaboración de la Universitat de Lleida (UdL) y el Ayuntamiento de Lleida, permitió a las representantes de la PFPC conocer diversos espacios e instituciones de la ciudad y, sobre todo, compartir su experiencia en la construcción de paz con actores universitarios e institucionales y con la comunidad senegalesa de Lleida.

La delegación estaba formada por Ndéye Marie Diédhiou, presidenta de la PFPC, y Niako Seck, miembro del Consejo de Administración de la Plataforma y representante de las organizaciones que la integran, acompañadas por el presidente del ICIP, Xavier Masllorens.

Una jornada llena de visitas

La jornada comenzó con una visita a la Seu Vella de Lleida y continuó en la Universitat de Lleida, donde las activistas mantuvieron un encuentro con personal universitario vinculado a proyectos de cooperación, construcción de paz y género en África. En la recepción participaron la directora de la Unidad de Cooperación y Solidaridad de la UdL, Blanca Salinas; la directora adjunta de la Unidad de Igualdad y Diversidades, Mariona Lladonosa, y el profesor Albert Roca, investigador del proyecto Mujeres y paz en Casamance (Senegal): de la cultura y la memoria a la mediación, iniciado en 2023.

Durante el encuentro, las representantes de la PFPC reivindicaron la necesidad de reforzar el liderazgo de las mujeres en los procesos de paz y en la mediación de conflictos. «Es primordial impulsar el liderazgo de las mujeres como mediadoras y líderes en la resolución de conflictos», destacaron.

Las activistas explicaron que, después de años de violencia y de crisis económica y social, especialmente perjudicial para las mujeres, decidieron organizarse y tomar la palabra para contribuir a la construcción de la paz. «Mientras los hombres se peleaban, nosotras decidimos romper el silencio y hacer oír nuestra voz como mujeres», señalaron.

La visita continuó con una recepción institucional en la Paeria, donde las representantes de la PFPC fueron recibidas por representantes del Ayuntamiento de Lleida. En el encuentro participaron el concejal de Cooperación Internacional, Jackson Quiñónez Vernaza; la concejala de Feminismos, Carme Valls; la comisionada de Alcaldía para las políticas feministas, Verònica Martínez, así como representantes de entidades de cooperación, organizaciones feministas y de la comunidad senegalesa de la ciudad.

La jornada concluyó con un encuentro con representantes de la comunidad senegalesa de Lleida en la Sala Paulo Freire. El espacio permitió compartir las experiencias de la Plataforma y abordar los vínculos entre la comunidad senegalesa en Cataluña y la realidad de Casamance.

Una red de mujeres por la paz

La Plataforma de Mujeres por la Paz en Casamance es una red creada en 2010 y formada por 15 organizaciones que trabajan por la paz, la seguridad y los derechos de las mujeres en el contexto del conflicto entre el movimiento independentista de Casamance y el Estado senegalés, iniciado en 1982.

A lo largo de su trayectoria, la PFPC ha impulsado consultas comunitarias para documentar las experiencias de la población y conocer sus aspiraciones, ha facilitado espacios de diálogo y ha organizado Mesas de Paz con representación de las partes en conflicto, en una iniciativa de mediación promovida por organizaciones de mujeres.

La Plataforma también gestiona, desde 2015, un centro de acogida y atención médica y psicológica para mujeres y niñas supervivientes de violencia sexual y física. En alianza con ONU Mujeres y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), ha desarrollado acciones contra la violencia de género y ha creado el Foro de Mujeres del Espacio Senegal–Guinea-Bissau–Gambia para contribuir a la paz y la estabilidad regional.

El conflicto de Casamance vive una tregua sostenida desde 2012, pero todavía no se ha alcanzado un acuerdo de paz que resuelva políticamente las reivindicaciones que están en el origen del conflicto.

El Premio ICIP Construcción de Paz 2026, dotado con 10.000 euros, reconoce la trayectoria de la PFPC por haber situado a las mujeres como agentes de paz en la resolución del conflicto y por haber contribuido a romper el silencio sobre la guerra mediante la creación de espacios de diálogo comunitario a escala local, regional y nacional.

La Plataforma de Mujeres por la Paz en Casamance recibe el Premio ICIP 2026 en el Parlamento

El martes 22 de septiembre, el ICIP celebró en el Parlamento de Cataluña el acto de entrega del Premio ICIP Construcción de Paz 2026 a la Plataforma de Mujeres por la Paz en Casamance (PFPC), coincidiendo con la conmemoración del Día Internacional de la Paz. El galardón reconoce a esta red formada por 15 organizaciones de mujeres senegalesas que trabajan por la seguridad y los derechos de las mujeres en el contexto del conflicto de la región natural de Casamance con el Estado de Senegal, vigente desde 1982.

En concreto, el Premio ICIP 2026 destaca la trayectoria de la PFPC por «situar a las mujeres como agentes de paz en la resolución del conflicto y romper el silencio sobre la guerra, a través de la creación de espacios de diálogo comunitario a nivel local, regional y nacional».

Las representantes de la PFPC, Ndéye Diédhiou y Niako Seck, recogen el galardón de manos del presidente del Parlament, Josep Rull, y del presidente del ICIP, Xavier Masllorens

Un reconocimiento a la lucha de las mujeres

En la apertura del acto, el presidente del ICIP, Xavier Masllorens, destacó el propósito del Premio ICIP de reconocer a «personas y entidades que trabajan a contracorriente, poniendo en valor la dignidad de las personas y construyendo puentes allí donde hay muros físicos o mentales». En este sentido, Masllorens afirmó que la Plataforma de Mujeres por la Paz en Casamance «nos da una lección magnífica: la defensa de los derechos de las mujeres —el colectivo más vulnerable, siempre, en los conflictos violentos— pasa por conocer y expresar las situaciones vividas durante el conflicto, y por la atención a niñas y mujeres supervivientes de la violencia».

El profesor de Antropología Social de la Universidad de Barcelona y experto en el conflicto de Casamance, Jordi Tomàs, glosó la trayectoria de la Plataforma premiada, destacando «la extraordinaria tradición asociativa histórica de las mujeres de Casamance». La glosa puso de relieve el trabajo de base de la PFPC con las poblaciones, así como la presión ejercida en forma de lobby sobre dirigentes locales, estatales e internacionales, «en una tierra en la que, desde hace 44 años, existe un conflicto político-militar no resuelto, donde la paz definitiva todavía no ha llegado».

La presidenta de la PFPC, Ndéye Diédhiou, recibió el Premio ICIP Construcción de Paz 2026 de manos del presidente del ICIP, Xavier Masllorens, y del presidente del Parlamento de Cataluña, Josep Rull, acompañada por Niako Seck, representante de una de las organizaciones miembros de la PFPC. En su discurso de agradecimiento, Diédhiou destacó que la paz se construye día a día, pueblo a pueblo, situando a las mujeres en el centro: «La paz no es solo cosa de las partes beligerantes, la paz es cosa de todo un pueblo y, en este sentido, las mujeres deben tener un papel fundamental. Es una tarea cotidiana, exigente, que implica dignidad y empoderamiento para las mujeres».

En el acto también intervino el consejero de Unión Europea y Acción Exterior, Jaume Duch, que defendió el trabajo de base de la plataforma galardonada, como ejemplo de que la paz parte de «las comunidades y las personas que deciden construirla cada día».

El presidente del Parlamento, Josep Rull, clausuró la ceremonia con palabras de agradecimiento al ICIP y a la organización premiada, y reivindicó la necesidad de defender la paz, la democracia y el diálogo ante la actual ola reaccionaria y los discursos deshumanizadores.

La ceremonia fue conducida por la responsable de Alianzas Estratégicas del ICIP, Sílvia Plana, y contó con la actuación musical del grupo de danza y percusión senegalesa Ngomez Nokass.

El Premio ICIP, una trayectoria de quince años

El Premio ICIP Construcción de Paz, instaurado en 2011, tiene como finalidad reconocer públicamente a personas, entidades o instituciones que han trabajado y contribuido de manera destacada y dilatada al fomento y la construcción de la paz.

El premio consiste en un reconocimiento público, una escultura creada por el Premio Nobel de la Paz, artista y activista Adolfo Pérez Esquivel, denominada Puerta del Sol, y una dotación económica de 6.000 euros. A lo largo de sus doce años de historia, el Premio ICIP ha galardonado a personas y colectivos de Cataluña, Bosnia, Siria, República Democrática del Congo, Colombia, México o Argelia, por su lucha en favor de la reconciliación, la verdad, la justicia o la igualdad, con una mirada también centrada en el empoderamiento de las mujeres y la perspectiva de género.

Nueva edición del proyecto Ágora: espacio de diálogo a través de la lectura de textos clásicos

El proyecto Ágora inicia este sábado 19 de septiembre su séptima edición, con una veintena de participantes comprometidos con la escucha, el diálogo y la convivencia.

Impulsado por el ICIP en colaboración con el Centro de Estudios de Temas Contemporáneos y la Fundación Lluís Coromina, Ágora mantiene la lectura como puerta de entrada a una conversación profunda entre personas de trayectorias e ideologías diversas. En esta ocasión, la facilitación de las sesiones corre a cargo de FundiPau.

La edición se prolonga durante tres sábados. La primera sesión tiene lugar el 19 de septiembre y cuenta con una presentación inicial del escritor y traductor Raül Garrigasait, que parte de La ira de Séneca para abrir después un debate sobre cómo interpela este texto al momento actual. El 17 de octubre será el turno de la filósofa Begoña Román, especialista en ética, con La amistad de Cicerón; y el 7 de noviembre, del politólogo Ferran Requejo, experto en teoría democrática, con la Historia de la guerra del Peloponeso de Tucídides.

Perfiles diversos y comprometidos

El grupo de esta edición reúne perfiles de procedencias muy diferentes, con una composición paritaria. Participan profesionales del ámbito académico, como Manel García Sánchez, profesor de Historia Antigua de la Universidad de Barcelona, o Sergi Ferrer, profesor lector de Ciencia Política en la Universitat Oberta de Catalunya; del ámbito de la salud, como la médica Mariona Vàzquez y la psiquiatra y exdiputada Blanca Navarro; y del mundo de la abogacía, como Carles Grima.

También se incorporan voces del tercer sector y de la gestión pública: Ariadna Manent, directora adjunta de la Fundació Maresme; Martí Zamora, sociólogo y jefe de proyectos de CATESCO; Toni Borrell, politólogo y trabajador social del Fons Català de Cooperació al Desenvolupament; y Rosa Suriñach, concejala del Ayuntamiento de Barcelona y experta en movilidad urbana. Se suman también los ámbitos empresarial, de la investigación científica, el periodismo y el deporte como herramienta de transformación social, con personas vinculadas a entidades como el Ateneu Barcelonès.

Diálogo a partir del desacuerdo

El planteamiento de Ágora es deliberadamente exigente. Los y las participantes dedicarán tres jornadas completas a la lectura, el debate y la escucha con personas de ideologías diversas, en sesiones a puerta cerrada que permiten construir un clima de confianza. El objetivo no es intentar acercar posiciones o alcanzar acuerdos, sino dialogar, a partir de una conversación pausada, a pesar del posible desacuerdo sobre los temas de debate.

El proyecto Ágora se enmarca en el área de trabajo «Diálogo social y político» del ICIP, que lo entiende como un ejercicio de despolarización necesario en un contexto de deterioro del debate público y de carencias a la hora de escuchar posicionamientos diferentes de los propios.

Siete personas defensoras de los derechos humanos recorren Cataluña con la gira de otoño de Ciudades Defensoras

La XVI edición del proyecto Ciudades Defensoras de los Derechos Humanos lleva a Cataluña a activistas del Sáhara Occidental, Nicaragua, Guinea Ecuatorial, Etiopía, Sudáfrica, Ecuador y Afganistán. El ICIP coorganiza un diálogo con Ceshia Ubau y Pedro Bermeo el 5 de octubre en Casa América Cataluña.

La gira de otoño arranca el martes 29 de septiembre en Sant Feliu de Llobregat, con un acto inaugural a las 10 h en el Auditorio del Palau Falguera, donde se presentarán las siete personas invitadas. Durante diez días, hasta el 8 de octubre, ofrecerán charlas, actividades en centros educativos, reuniones de incidencia política y encuentros con medios de comunicación en los municipios participantes. Es necesaria la inscripción previa en la web del Ayuntamiento de Sant Feliu de Llobregat (santfeliu.cat/giradetardor).

Diálogo en Casa América Cataluña: Nicaragua, Ecuador y la defensa de los derechos humanos en América Latina

En el marco de la gira, el ICIP coorganiza un diálogo con Ceshia Ubau, cantautora nicaragüense exiliada y activista por una vida digna, y Pedro Bermeo, abogado ambientalista y defensor de la Amazonía ecuatoriana. La conversación, moderada por Sílvia Plana, responsable de Alianzas Estratégicas del ICIP, tendrá lugar el lunes 5 de octubre a las 19 h en Casa América Cataluña. La entrada es libre, con aforo limitado.

El encuentro abordará la situación política y de los derechos humanos en Nicaragua, en un contexto de creciente autoritarismo, y las dificultades para aplicar el resultado de la consulta popular celebrada en Ecuador en agosto de 2023, en la que cerca del 60 % de los votos se pronunciaron a favor de detener la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní. El diálogo también permitirá reflexionar sobre el arte como herramienta de resistencia, la relación entre crisis climática y derechos humanos, el papel de las generaciones más jóvenes en la promoción del pensamiento democrático y la construcción de alternativas basadas en la justicia social.

Ceshia Ubau (Managua, 1997) salió de Nicaragua en 2018 de manera preventiva a raíz de la crisis sociopolítica y la represión de aquel año. Después de siete años en Costa Rica, y ante la situación de riesgo que afecta a la comunidad nicaragüense establecida en el país, volvió a migrar. Actualmente vive en España, desde donde continúa utilizando la música como herramienta de sanación, resistencia y construcción de esperanza.

Pedro Bermeo (Quito, 1991) es abogado ambientalista, fotógrafo y activista por los derechos de la naturaleza y la justicia climática. Es portavoz del colectivo YASunidos, un movimiento ecologista y social que trabaja desde 2013 para proteger el Parque Nacional Yasuní, uno de los territorios con mayor biodiversidad del planeta. Bermeo participó en el proceso de la consulta popular de 2023 y, pese al resultado favorable, la aplicación de la decisión continúa avanzando lentamente.

Las otras personas invitadas a la gira

Asria Mohamed es periodista, defensora de los derechos humanos y artista saharaui. Vive en Noruega, donde recorre el país ofreciendo charlas para dar a conocer la situación del pueblo saharaui.

Gonzalo Abaha Nguema Mikue es activista LGTBIQ+, escritor e investigador, y coordinador nacional del colectivo Somos Parte del Mundo en Guinea Ecuatorial. Su segunda novela, Lo rarito que eres, aborda las terapias de conversión, las nuevas masculinidades y la deshumanización de los cuerpos en su país.

Hanna Lemma, investigadora feminista etíope y directora de la plataforma Addis Powerhouse, reivindica la representación política de las mujeres como vía para situar en la agenda pública los temas que les afectan.

Nontokozo Sedibe-Sabic, nacida en Sudáfrica y residente en Cataluña, es activista, mediadora y líder comunitaria. Dirige la asociación Ubuntu Co-create, centrada en prácticas antirracistas y contrarias a la opresión.

Zainab Saberi, periodista afgana, denuncia los crímenes de los talibanes en su país a través del periodismo y el arte.

Un proyecto con raíces municipales

Ciudades Defensoras de los Derechos Humanos nació en 2013 a iniciativa del Ayuntamiento de Sant Boi de Llobregat, con el objetivo de apoyar a las personas defensoras de los derechos humanos y dar a conocer a la ciudadanía catalana, especialmente a los jóvenes, sus luchas y las causas estructurales de los conflictos. Actualmente, el proyecto está coordinado por el Fons Català de Cooperació al Desenvolupament y gestionado por la Comisión Catalana de Acción por el Refugio (CCAR), con la participación de 30 ayuntamientos y 8 entidades e instituciones catalanas, entre ellas Casa América Cataluña y el ICIP, que apoya el proyecto desde sus inicios, en 2013.

Publicadas las resoluciones definitivas de las convocatoria de subvenciones ICIP 2026

El ICIP ha publicado las resoluciones definitivas de las dos convocatorias de subvenciones correspondientes al año 2026: para proyectos de entidades sin ánimo de lucro destinados al fomento de la paz y para trabajos de investigación en el ámbito de la paz (R-ICIP).

El plazo de ejecución de los proyectos subvencionados se inicia con la publicación de ambas resoluciones y finalizará el 4 de septiembre de 2027. El ICIP convoca anualmente dos líneas de subvenciones con el objetivo de fomentar la cultura de paz e impulsar la generación y la transmisión de conocimiento.

Proyectos seleccionados

En la convocatoria de subvenciones para proyectos de entidades destinados al fomento de la paz, se han seleccionado siete proyectos por un importe total de 80.000 euros:

  • El proceso de paz en el Kurdistán, con la diáspora kurda de Cataluña (Centro Internacional Escarré por las Minorías Étnicas y las Naciones)
  • Mujeres afganas ante el apartheid de género: educación por la paz e incidencia social (Asociación People Help)
  • Construir paz en tiempo de guerra: desmilitarización y resistencia noviolenta (FundiPau)
  • MOSAICO Educación para la convivencia, la paz cotidiana y la prevención de las discriminaciones en la infancia en acogimiento residencial (Fundación Privada Utopía)
  • Los algoritmos de la guerra (Blauhaus audiovisual)
  • Familias por una educación en paz (AFFAC)
  • Herramientas formativas para el acompañamiento a víctimas de conflictos armados y crímenes internacionales desde una perspectiva de derechos humanos (Institut de Drets Humans de Catalunya)

En la convocatoria de subvenciones para trabajos de investigación en el ámbito de la paz R-ICIP, se han seleccionado ocho proyectos con un importe global de 78.420 euros:

  • Alfabetización Digital Crítica para la Paz (ADC-PAU): Diseño y validación de un marco pedagógico anti-(neo)fascista con jóvenes en Cataluña (Universidad de Barcelona)
  • La incardinación de los acuerdos de justicia restaurativa en el proceso penal: un camino a la deflación punitiva (Universidad de Girona)
  • Primera radiografía sistemática del sistema comunicativo en Lleida sobre la violencia machista endémica (Universidad de Lleida)
  • Dualidad nuclear, dialécticas de seguridad y educación vivencial (Universitat Oberta de Catalunya)
  • La hora de las reinas. Liderazgos femeninos y reconciliación en la construcción de la paz en la Casamance, Senegal (Instituto Catalán de Antropología)
  • Desprogramar el odio: una investigación-acción participativa sobre juventud, polarización y mediación digital (Universidad de Lleida)
  • HAKAWATI. Narrating children and youth memorias en Palestina during a genocide (Universidad Pompeu Fabra)
  • Transatlánticas: Memorias de la esclavitud en los libros de texto (Universidad de Barcelona)

Podéis consultar los proyectos subvencionados en anteriores ediciones en la sección de la web dedicada a las subvenciones.

El ICIP renueva su colaboración con el ciclo Docs del Mes y participará en el coloquio del documental Amazomania

El ICIP continuará colaborando una temporada más con Docs del Mes, el ciclo de cine documental impulsado por DocsBarcelona. Después de las proyecciones de Policia del diàleg y Escrivint Hawa, que este año han contado con la participación de la institución en los coloquios posteriores, la colaboración se consolida con el objetivo de promover espacios de reflexión y debate sobre la construcción de paz, los derechos humanos y los grandes retos globales a través del cine documental.

La primera actividad de la nueva temporada tendrá lugar el 10 de septiembre, con la proyección de Amazomania, del director sueco Nathan Grossman. Después de la sesión, el ICIP participará en un coloquio que profundizará en las cuestiones planteadas por el documental. Próximamente se darán a conocer las personas participantes y todos los detalles de la actividad.

Ganadora del Premio a la Mejor Película del DocsBarcelona 2026, Amazomania revisita una expedición realizada en 1996 para filmar a la comunidad indígena korubo, en la Amazonia brasileña. A través de las imágenes grabadas durante aquel viaje y de una mirada crítica sobre su significado, el documental cuestiona el legado colonial, la representación de los pueblos indígenas desde Occidente y las consecuencias de la explotación de los territorios amazónicos. La película invita a reflexionar sobre los derechos de los pueblos indígenas, la preservación de la selva amazónica y la responsabilidad de los relatos que construimos sobre la alteridad.

La colaboración entre el ICIP y Docs del Mes se inició en febrero de 2026 con la proyección de Policia del diàleg, un documental que abordaba la gestión democrática de los conflictos, la libertad de expresión y los modelos de seguridad basados en el diálogo. El coloquio posterior, moderado por Pol Alberti, técnico del área de Alternativas de Seguridad del ICIP, contó con la participación de la conflictóloga Noe Ayguasenosa.

La iniciativa continuó en mayo con Escrivint Hawa, de la cineasta afgana Najiba Noori, un retrato de la lucha por la emancipación y el derecho a la educación de las mujeres en Afganistán. El debate posterior reunió a Karima Shujazada, defensora de los derechos de las mujeres afganas, y Elisenda Calvet, profesora de Derecho Internacional Público de la Universitat de Barcelona y especialista en derechos humanos, en una conversación sobre la situación de las mujeres afganas y los desafíos actuales de los derechos humanos.

El ICIP impulsa el Encuentro Internacional de Mujeres Buscadoras y abre la convocatoria de participantes

Barcelona acogerá del 6 al 10 de marzo de 2027 un Encuentro internacional de Mujeres Buscadoras, impulsado por el ICIP, que reunirá a mujeres buscadoras de todo el mundo para intercambiar experiencias y fortalecer la lucha contra las desapariciones forzadas. La convocatoria para seleccionar a las personas participantes permanecerá abierta hasta el 13 de septiembre de 2026.

Ante la falta de verdad, justicia y reparación que suele acompañar a las desapariciones forzadas, muchas mujeres asumen la búsqueda de sus seres queridos y se convierten en protagonistas de la defensa de los derechos humanos y la construcción de paz. Sin embargo, esta labor no está exenta de riesgos: las personas buscadoras se enfrentan con frecuencia a la indiferencia institucional, la estigmatización, la criminalización y, en algunos casos, a amenazas o agresiones.

Con el objetivo de crear un espacio de intercambio y aprendizaje mutuo entre mujeres buscadoras de diferentes contextos, el ICIP impulsa este encuentro en el marco del proyecto BCN4Peace y con la colaboración de una amplia red de entidades e instituciones. La iniciativa pretende favorecer el intercambio de conocimientos, retos y estrategias comunes frente a un fenómeno que afecta a miles de personas en todo el mundo.

El encuentro da continuidad a uno de los llamamientos a la acción surgidos del Congreso Mundial sobre Desapariciones Forzadas (Ginebra, 2025) y se enmarca también en las conmemoraciones del CED20, el vigésimo aniversario de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas.

Espacio de trabajo con perspectiva de género

El encuentro se concibe principalmente como un espacio de trabajo entre las participantes, con intervenciones de las propias mujeres buscadoras, talleres formativos y dinámicas de construcción colectiva del conocimiento, que podrán complementarse con actividades abiertas al público. También incorporará una reflexión específica sobre el impacto de género de las desapariciones forzadas, a partir de la observación general del Comité contra las Desapariciones Forzadas sobre esta cuestión.

Participarán mujeres buscadoras, junto con representantes de organismos internacionales, personas expertas y acompañantes de procesos de búsqueda.

Convocatoria abierta hasta el 13 de septiembre

Las mujeres buscadoras interesadas en participar pueden presentar su candidatura a través de este formulario hasta el 13 de septiembre de 2026. La selección se realizará en función de criterios de pluralidad (contexto, edad y experiencia) y tendrá en cuenta también la participación previa en proyectos impulsados por el ICIP y por otras entidades colaboradoras. Se dará prioridad a las candidaturas de personas que puedan seguir el encuentro en español, inglés o francés, los idiomas de trabajo del encuentro.

La preparación del encuentro cuenta actualmente con el apoyo de varias entidades e instituciones, entre ellas Baketik Fundazioa, Brigadas Internacionales de Paz – Colombia, Casa Amèrica Catalunya, CEDI, CEPAD, OIDHACO, REDS, SODEPAU, SOS Bebés Robados o la Taula per Mèxic. El ICIP invita a otras organizaciones a sumarse a esta iniciativa, ya sea mediante apoyo económico, financiando desplazamientos, contribuyendo a la conceptualización del encuentro o difundiendo la convocatoria.

Para cualquier consulta sobre el encuentro, la presentación de candidaturas o las vías de colaboración, pueden dirigirse a icip@icip.cat.

El Encuentro internacional de Mujeres Buscadoras forma parte de la línea de trabajo sobre Desaparicions forzadas dentro del programa «Violencias fuera de contextos bélicos» del ICIP.

El Mundial de Fútbol 2026 y la crisis de derechos humanos en México centran un debate coorganizado por el ICIP

En pleno Mundial de Fútbol 2026, el ICIP, Amnistía Internacional Catalunya y la Taula per Mèxic han organizado la mesa redonda «Fuera de juego en México: la otra cara del Mundial 2026», celebrada el 8 de julio en La Model de Barcelona. La sesión puso el foco en la grave crisis de desapariciones forzadas y de violencia que vive México y reflexionó sobre el impacto que los grandes acontecimientos deportivos pueden tener en la visibilización —o invisibilización— de las vulneraciones de los derechos humanos. El evento ha contado con la colaboración de Casa Amèrica Catalunya y CEPAD.

La periodista Lucía Lagunes, directora de la agencia de noticias CIMAC, el periodista deportivo Toni Padilla y Marlety García, integrante del colectivo de familiares Entre Cielo y Tierra, compartieron sus reflexiones en un debate moderado por la periodista Sandra Vicente.

Más de 134.000 personas desaparecidas

Durante la sesión se recordó que México registra oficialmente más de 134.000 personas desaparecidas y cerca de 70.000 cuerpos pendientes de identificación. Los participantes alertaron de que estas cifras podrían ser aún mayores debido a la falta de denuncias y a la desconfianza de muchas familias hacia las instituciones.

Uno de los mensajes que mejor resumió el sentido del acto fue el lema impulsado por los colectivos de familiares de personas desaparecidas: «El balón vuelve a casa. ¿Y nuestros hijos, cuándo?», en referencia al eslogan oficial del Mundial.

Las familias buscadoras denuncian la falta de apoyo institucional

Marlety García explicó la labor que llevan a cabo las conocidas como madres buscadoras, mujeres que, ante la inacción o la insuficiencia de la respuesta institucional, organizan búsquedas para localizar a sus familiares desaparecidos. Según denunció, estos colectivos desarrollan su labor en un contexto marcado por la impunidad, la violencia y las amenazas.

García también criticó que, mientras el país ha destinado importantes recursos a la organización del Mundial, los equipos dedicados a la búsqueda de personas desaparecidas y a la identificación forense siguen careciendo de recursos suficientes. «El gobierno invirtió cientos de miles de pesos para recibir al mundo, para quienes quisieran visitarnos, y no hay dinero, no hay presupuesto para las búsquedas, no hay presupuesto para las investigaciones ni para las sanciones», afirmó. Asimismo, advirtió de que diversas organizaciones de familiares han expresado su preocupación por el impacto de algunas obras vinculadas al Mundial sobre espacios que consideran de interés para la búsqueda de personas desaparecidas.

El deporte, el relato público y el periodismo

Toni Padilla situó el debate en una perspectiva histórica y recordó que los grandes acontecimientos deportivos han sido utilizados con frecuencia por los gobiernos para proyectar una imagen positiva de los países anfitriones, incluso en contextos de graves vulneraciones de los derechos humanos. Entre otros ejemplos, recordó el Mundial de Argentina de 1978.

Por su parte, Lucía Lagunes denunció los riesgos a los que se enfrentan quienes informan sobre las desapariciones forzadas y el trabajo de las familias buscadoras. Alertó especialmente sobre la situación de las mujeres periodistas y defensoras de derechos humanos, que con frecuencia son objeto de amenazas, criminalización y carecen de una protección efectiva.

Un llamamiento a la responsabilidad internacional

La sesión también abordó el papel de la comunidad internacional ante la crisis de desapariciones en México. Entre otras cuestiones, se hizo referencia a la activación del artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, un mecanismo excepcional que permite al Comité de las Naciones Unidas contra las Desapariciones Forzadas trasladar una situación especialmente grave a la Asamblea General de la ONU.

Los participantes coincidieron en la necesidad de que la celebración del Mundial no eclipse la situación que viven miles de familias mexicanas y reclamaron que los derechos humanos sigan ocupando un lugar central en la agenda internacional.

Publicadas las resoluciones provisionales de las convocatorias de subvenciones ICIP 2026

El ICIP ha publicado las resoluciones provisionales de las dos convocatorias de subvenciones correspondientes al año 2026: para proyectos de entidades sin ánimo de lucro destinados al fomento de la paz y para trabajos de investigación en el ámbito de la paz (R-ICIP).

Las entidades y centros de investigación propuestos como beneficiarios en estas resoluciones provisionales deberán presentar el documento de aceptación de la subvención y la documentación requerida según las bases, dentro de un plazo de 10 días hábiles. En este mismo período, también se podrán presentar alegaciones, que se valorarán antes de resolver definitivamente la convocatoria.

El ICIP convoca anualmente dos líneas de subvenciones con el objetivo de fomentar la cultura de paz e impulsar la generación y la transmisión de conocimiento.

Proyectos seleccionados en las resoluciones provisionales

En la convocatoria de subvenciones para proyectos de entidades destinados al fomento de la paz, la resolución provisional incluye siete proyectos por un importe total de 80.000 euros:

  • El proceso de paz en el Kurdistán, con la diáspora kurda de Cataluña (Centro Internacional Escarré por las Minorías Étnicas y las Naciones)
  • Mujeres afganas ante el apartheid de género: educación por la paz e incidencia social (Asociación People Help)
  • Construir paz en tiempo de guerra: desmilitarización y resistencia noviolenta (FundiPau)
  • MOSAICO Educación para la convivencia, la paz cotidiana y la prevención de las discriminaciones en la infancia en acogimiento residencial (Fundación Privada Utopía)
  • Los algoritmos de la guerra (Blauhaus audiovisual)
  • Familias por una educación en paz (AFFAC)
  • Herramientas formativas para el acompañamiento a víctimas de conflictos armados y crímenes internacionales desde una perspectiva de derechos humanos (Institut de Drets Humans de Catalunya)

En la convocatoria de subvenciones para trabajos de investigación en el ámbito de la paz R-ICIP, la resolución provisional incluye ocho proyectos con un importe global de 78.412 euros:

  • Alfabetización Digital Crítica para la Paz (ADC-PAU): Diseño y validación de un marco pedagógico anti-(neo)fascista con jóvenes en Cataluña (Universitat de Barcelona)
  • La incardinación de los acuerdos de justicia restaurativa en el proceso penal: un camino a la deflación punitiva (Universitat de Girona)
  • Primera radiografía sistemática del sistema comunicativo en Lleida sobre la violencia machista endémica (Universidad de Lleida)
  • Dualidad nuclear, dialécticas de seguridad y educación vivencial (Universitat Oberta de Catalunya)
  • Género y Soberanía: las violencias machistas en los espacios de no-derechos (Universidad Autónoma de Barcelona)
  • La hora de las reinas. Liderazgos femeninos y reconciliación en la construcción de la paz en la Casamance, Senegal (Instituto Catalán de Antropología)
  • Desprogramar el odio: una investigación-acción participativa sobre juventud, polarización y mediación digital (Universitat de Lleida)
  • HAKAWATI. Narrating children and youth memorias en Palestina during a genocide (Universitat Pompeu Fabra)

Podéis consultar los proyectos subvencionados en anteriores ediciones a la sección de la web dedicada a las subvenciones.

Fallece Tono Albareda, referente de la cooperación catalana y la defensa de los derechos humanos

El equipo y la Junta de Gobierno del ICIP lamentamos la muerte de Tono Albareda, activista catalán referente de la cooperación internacional y los derechos humanos, comprometido con numerosas iniciativas de construcción de paz, desarrollo local y los derechos de las mujeres.

Albareda presidió durante 12 años la ONG CooperAcció, entidad feminista de cooperación internacional dedicada al empoderamiento de las mujeres y la defensa de la igualdad como condición indispensable para la justicia social y la paz, desde la que promovió una cooperación transformadora, basada en el fortalecimiento de las organizaciones del Sur global.

Su compromiso con la defensa de los derechos humanos también se plasmó con su paso por la Junta de Lefede, de la que fue miembro desde 2014 a 2018, y ejerció su presidencia en los dos últimos años. Promovió la creación del Observatorio DESCA, impulsó la Taula Catalana por la Paz y los Derechos Humanos en Colombia y, más recientemente, la creación de la Taula Catalana por los Derechos Humanos y la Paz en América Central, espacios desde los que mantuvo una estrecha relación con el ICIP. Su labor también destaca por el liderazgo del borrador de la Ley de creación del Centro Catalán de Empresa y Derechos Humanos.

Desde el ICIP queremos expresar nuestro reconocimiento por esta dilatada trayectoria dedicada a la defensa de los derechos humanos y la paz, y nuestro pésame a la familia y amigos.

Este lunes 22 de junio en el Tanatorio de Les Corts de Barcelona tendrá lugar el velatorio, de las 15.00 h a las 21.00 h, y la ceremonia de despedida tendrá lugar el martes 23 de junio a las 12.00 h, en el mismo tanatorio.

Tono Albareda en la inauguración de las primeras jornadas de la Taula Catalana por los Derechos Humanos y la Paz en América Central, en junio de 2024

El ICIP participa en la Misión de Observación Electoral en Colombia

Un equipo del ICIP participa este mes de junio en la Misión de Observación Electoral (MOE) catalana, organizada por la Taula Catalana por la Paz y los Derechos Humanos en Colombia, para realizar el seguimiento de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el 21 de junio.

La misión está integrada por 27 personas, entre ellas diputados y diputadas del Parlamento de Cataluña, representantes de ayuntamientos y miembros de entidades e instituciones catalanas dedicadas a la promoción de los derechos humanos y la paz en Colombia, como el ICIP. También forman parte de la misión Antoni Vicens, delegado del Gobierno de Catalunya para los Estados Andinos, y Javier Calderón, representante de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (ACCD) en Colombia.

La MOE responde a los principios de observación electoral de Naciones Unidas, basados en la imparcialidad, la neutralidad y el respeto al trabajo de las instituciones del país. Su objetivo es contribuir al fortalecimiento de las garantías de participación política en el proceso electoral, mediante una observación con enfoque de derechos humanos, el acompañamiento a actores sociales y la interlocución con instituciones colombianas e internacionales.

La iniciativa da continuidad a la misión de 2022, también impulsada desde Cataluña, con la participación de representantes institucionales, municipales y de la sociedad civil.

Primera formación en Bogotá

En esta ocasión, la MOE se desplazará a distintas zonas del país. En concreto, en Apartadó, Barrancabermeja, Cali, Cúcuta, Montes de María y Popayán. El objetivo es cubrir distintas realidades regionales del proceso electoral.

Antes del desplazamiento, el miércoles 17 de junio el grupo ha hecho una formación en Bogotá sobre el sistema electoral colombiano y los principales aspectos a observar en este proceso, a cargo de la ONG colombiana Viva la Ciudadanía.

Una vez finalizada la jornada electoral, el 22 de junio, la MOE presentará en Bogotá un informe preliminar con las principales observaciones y recomendaciones, orientadas a la mejora de las garantías electorales y de los derechos políticos, con enfoque de derechos humanos y de género.

La Plataforma de Mujeres para la Paz de Casamance, Premio ICIP Construcción de Paz 2026

La Junta de Gobierno del ICIP ha decidido otorgar el Premio ICIP Construcción de Paz 2026 a la Plataforma de Mujeres para la Paz en Casamance (Plateforme des Femmes pour la Paix en Casamance, PFPC), una red formada por 15 organizaciones de mujeres que trabajan por la paz, la seguridad y los derechos en el contexto del conflicto territorial de la región natural de Casamance con el Estado del Senegal, vigente desde 1982.

El galardón destaca la trayectoria de la PFPC para «situar a las mujeres como agentes de paz en la resolución del conflicto y romper el silencio sobre la guerra, a través de la creación de espacios de diálogo comunitario a nivel local, regional y nacional«.

La PFPC se creó en 2010 con la voluntad de trabajar para el restablecimiento de la paz en la región de Casamance después de tres décadas de conflicto entre el Movimiento de Fuerzas Democráticas de Casamance (MFDC) y el Estado senegalés. Es uno de los conflictos de mayor duración del continente africano y ha causado más de 5.000 muertes y 10.000 heridos – muchos de ellos por minas anti-persona- y miles de desplazamientos forzados a los países vecinos de Guinea-Bissau y Gambia.

Desde su creación, la PFPC ha llevado a cabo consultas comunitarias para documentar las experiencias vividas durante el conflicto y conocer las aspiraciones de la población, ha facilitado espacios para que la comunidad se expresara sobre el proceso de paz en la región, y ha organizado siete Tablas de Paz con representación de las partes en conflicto, en un ejercicio inédito de mediación a iniciativa de los mismos.

En alianza con ONU Mujeres y con el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), la Plataforma ha promovido acciones de lucha contra la violencia de género y ha creado el Foro de Mujeres del Espacio Senegal – Guinea Bissau – Gambia, un marco de incidencia transfronteriza para la paz y la estabilidad regional.

Las iniciativas de diálogo e incidencia de la PFPC han tenido un impacto en la región, que vive con una tregua sostenida desde 2012. Sin embargo, a pesar de los diferentes acuerdos de alto el fuego firmados, la solución política a la reivindicación de independencia de Casamance, origen del conflicto, nunca se ha abordado.

Atención a mujeres y niñas

La PFPC ha tenido un rol activo en la defensa de los derechos de las mujeres en el contexto del conflicto. Desde 2015 gestiona un centro de acogida y atención a mujeres y niñas supervivientes de la violencia, víctimas de violencia sexual y física, que ofrece atención médica y psicológica, y apoyo para la reintegración social y profesional. Desde su creación, el centro ha atendido a medio millar de mujeres y niñas de Senegal y de países de la región como Nigeria o Guinea-Bissau.

Un conflicto largo y silenciado

Casamance es un territorio de 30.000 kilómetros cuadrados, fronterizo con Gambia y Guinea-Bissau, con un millón y medio de habitantes. En la región de Ziguinchor, la capital, predomina el pueblo diolán, que reivindica su cultura y tradición y rechaza y rechaza la política del gobierno de Senegal, que considera que ha marginado sistemáticamente a la región.

El conflicto de Casamance, siendo uno de los de mayor duración del continente africano, es paradójicamente uno de los más desconocidos. Su origen se sitúa en diciembre de 1982, cuando las fuerzas del orden senegalesas reprimieron duramente una manifestación pacífica en Ziguinchor, convocada por el Movimiento de Fuerzas Democráticas de Casamance (MFDC), un grupo que luchaba por la independencia de la región y por el reconocimiento de los derechos del pueblo casamancés. A partir de esos hechos, el MFDC radicalizó sus acciones y surgió el brazo de lucha armada del movimiento.

Desde entonces ha habido épocas de alta intensidad del conflicto, especialmente a finales de los años 80 y 90, y períodos de enfrentamientos esporádicos o de baja intensidad entre los combatientes, divididos en diferentes facciones armadas, y el ejército senegalés. A lo largo de los años también ha habido numerosas iniciativas de paz, especialmente desde diferentes asociaciones de la región, muchas de ellas lideradas por mujeres.

Proceso de paz vigente

Tras diferentes altos el fuego, en 2004 se firmó un acuerdo de paz que supuso el abandono de la lucha armada de tres facciones del movimiento MDFC. Pese a la tregua, los enfrentamientos se reanudaron de forma intermitente hasta que en 2022, el MFDC y el Estado senegalés firmaron la Declaración de Compromiso Mutuo sobre las Condiciones del Desarme.

El acuerdo de paz, renovado en 2023, 2024 y 2025 – y que ha comportado el abandono de las armas de la facción Diakaye del movimiento – no aporta una solución política al conflicto, pero da esperanzas para la consecución de la paz en la región. El fin del conflicto requiere de un enfoque integral, que culmine el proceso de desarme, desmovilización y reintegración de excombatientes (DDR), el desminado del territorio, el retorno de las personas desplazadas y la reactivación económica.